ATLETISMO
Correr no es de cobardes... y menos de noche
Más corredores y menos kilómetros en el Trail Nocturno Universitario, que sube el número de participantes hasta 350

La carrera se presentó ayer en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física. SECUNDINO PÉREZ
georgino fernández | león
El Urban Trail Nocturno Universitario Drasanvi, una carrera diferente que tiene una decidida vocación de futuro, ya calienta motores de cara a su celebración el próximo 4 de noviembre. La segunda edición de esta singular prueba se presentó ayer en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte con algunas novedades respecto a la primera edición: la primera es que se recorta algo el recorrido inicial para dejarlo en doce kilómetros y la segunda es que se amplía el número de inscripciones pasando de las 250 del año pasado a 350 este.
El precio de las inscripciones es de diez euros para los universitarios y de doce para los corredores que no lo sean. Las inscripciones e información pueden hacerse en esta dirección: www.urbantrailleon.com.
«Esta carrera responde fielmente a lo que habitualmente nos encontramos a lo largo del año los aficionados del running: correr de noche, frío, barro, lluvia, recorrido urbano y montaña», apuntó en la presentación Isidoro Martínez, vicerrector de Responsabilidad Social, Cultura y Deportes en la presentación.
Acompañado de José María López Benito, concejal de Deportes del Ayuntamiento de León, Roberto García Ferreras, responsable de ‘Interval No limits’, Juan Carlos Trobajo, de la empresa DKV y Julio de Paz, director del Área de Deportes de la ULE, Isidoro Martínez agradeció la cimplicación de todos los patrocinadores para darle continuidad a una carrera tan especial como esta Trail Nocturna.
Roberto García Ferreras, de la empresa Interval No Limits, indicó que el recorrido se ha reducido en dos kilómetros «para ener un mayor control de la carrera» y definió la prueba como «un auténtico desafío organizativo» que sólo es posible llevar a buen puerto con la colaboración de muchos voluntarios que, como se vio en la pasada edición «permitieron que los corredores nunca se sintieran solos».