Ganar, punto de inflexión
Las oportunidades se presentan pocas veces, y en momentos considerados como claves hay que aprovecharlas, para salir de situaciones incómodas y dar un paso adelante que tranquilice ese ‘run run’ cada vez más frecuente en el día a día, con tendencia a querer ser un asiduo compañero de viaje. Córdoba es el destino y el lugar, y las circunstancias parecen propicias para ello, sólo queda no dejar escaparla, refrendándolo en el terreno de juego.
Con tres cuartas partes de la primera vuelta ya consumidas, cada equipo sabe donde se mueve en la clasificación, y hay partidos vitales ante rivales directos que marcan el devenir de una competición que, aunque sea larga en jornadas, desgasta y no es fácil reducir las diferencias, a pesar de no ser muy grandes. El ser o no ser de esta categoría la marcan las victorias, que mantienen el control de como caminar jornada a jornada.
Unos inicios fuertes en la competición tienen su valor, siempre y cuando se compensen con una línea constante de resultados y sin demasiados altibajos, que determinen trayectoria marcada por una cierta regularidad. Jugar con cierto descaro, tener el control del balón y mostrar una actitud constructiva son cualidades importantes dentro de un campo, pero si todo ello no fructifica en goles y en victorias, es que algo falla.
No perder y puntuar siempre es positivo, pero no ganar a corto plazo termina colocándote en posiciones incómodas, y te obliga a cambiar la dinámica para lograr una victoria que sirva de bálsamo y varíe la marcha de un equipo donde las necesidades empiezan a llamar a la puerta.
El Nuevo Arcángel será testigo de un enfrentamiento donde la victoria es necesaria para los dos equipos, el Córdoba como farolillo rojo y la Cultural tras diez jornadas sin conseguirla, y donde la urgencia por romper esa racha, apremia. No es un partido más, aunque los puntos valgan lo mismo, pero las circunstancias obligan a lograr la victoria y a sumar de tres en tres.