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El Ademar se oscurece
28 Abanca Ademar 29 Benidorm. Muy espeso en ataque el equipo leonés acusó ante el Benidorm el cansancio de dos competiciones y terminó muriendo en la orilla
Zivan Pesic gana la acción a la defensa del Benidorm en una de las pocas ocasiones donde los pivotes del equipo leonés pudieron ayer tener un hueco. FERNANDO OTERO
georgino fernández | león
No pudo ser. El Abanca Ademar quería darle el mejor homenaje a José Ludena con un triunfo ante el Benidorm pero el Benidorm se empeñó en lo contrario y lo consiguió (28-29). Al equipo leonés se le notó en las piernas y en la cabeza el derroche y el desgaste que supone estar vivo en dos competiciones —Liga Asobal y Champions— y lo acabó pagando precisamente con la amarga medicina que en tantas ocasiones ha hecho probar a los rivales porque ayer a quien pasó factura el segundo tiempo fue al equipo de Rafa Guijosa.
En los momentos decisivos le faltó frescura y le sobró espesura de ideas, sobre todo en ataque, donde falló en exceso y donde dejó que el Benidorm se lo leyera tan bien que fue capaz de anticiparse, cortar hasta cinco pases y montar otros tantos contraataques que al final acabaron sentenciando a los leoneses.
Una pena porque además de no ser el mejor final en el partido de tributo a José Ludena la jornada parecía propicia a priori (luego no sería así sobre todo por el sorpresón del Guadalajara ante el Barcelona) para acercarse a la segunda plaza.
Se notó pronto que no era el partido de un Ademar que nunca se encontró cómodo ante la férrea defensa 6-0 que puso Zupo Equisoain como marca de la casa. Con menos frescura y menos piernas que en otras ocasiones el equipo leonés no pudo imponer su juego vivo y de ritmo intenso. Las defensas mandaban (4-5) en el minuto quince y sólo el acierto de Biosca en portería y de Costoya en el lanzamiento permitieron al Ademar despegarse e irse al descanso con una renta que auguraba cosas mejores: 14-11. Incluido un gol en el último segundo de Costoya desde más de doce metros que sorprendió por bajo a Mijuskovic.
A la vuelta un parcial de 1-3 pone de nuevo al equipo de Equisoain en la pelea. Era el primer aviso de lo que llegaría después. El juego marista se espesa y se oscurece. Al igual que hiciese en el primer tiempo Guijosa introduce cambios sucesivos buscando mantener la frescura en su plantel pero sin duda el intenso partido de Champions del domingo pesa en la cabeza y en las piernas. La defensa del Benidorm sube enteros, maniata los tiradores (Costoya y David), bloquea el juego con el pivote y además no llegan bolas a los extremos. Para colmo el Ademar estrella hasta tres lanzamientos en el palo en acciones no excesivamente complicadas. ataques seguidos del Ademar. El Ademar entra en una fase de ofuscación el Benidorm corta hasta tres ataques seguidos y los convierte en gol. Cuatro abajo: 17-21 y las alarmas se encienden. El equipo leonés no se rinde, lo sigue intentando pero el brazo de Pablo Simonet sale a relucir y sepulta la remontada.