Diario de León

BALONMANO | LIGA ASOBAL

Recital, suspense y dos puntos más

Ademar, 33 - Bidasoa, 29. Media hora sublime le basta al equipo leonés para sumar otra victoria

Juanín García busca el lanzamiento ante Xoan Ledo. FERNANDO OTERO

Juanín García busca el lanzamiento ante Xoan Ledo. FERNANDO OTERO

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

sergio c. anuncibay | león

El Abanca Ademar mostró ante el Bidasoa dos caras bien distintas (33-29). En la primera parte exhibió todo su repertorio de virtudes y ahogó al equipo de Jacobo Cuétara, incapaz de frenar el juego combinativo de los leoneses. Pero en la segunda todo cambió y esa renta de cinco goles, que parecía definitiva, quedó reducida a sólo dos cuando apenas quedaban cuatro minutos de partido.

Los irundarras iban lanzados a por un empate que hubiera supuesto un auténtico jarro de agua fría después de media hora sublime, sobre todo en el ataque posicional, con un Álex Costoya letal y un Juanín García infalible en los contragolpes y desde los siete metros.

No le tembló el pulso al equipo leonés en ese tramo final del encuentro. Ni siquiera la exclusión de Juanjo acabó en debacle. Biosca, que saltó a la pista para disputar los últimos tres minutos, aplacó con dos intervenciones de mucho mérito el ímpetu del Bidasoa y cortó la racha triunfal de un Crowley que hasta ese momento sacó tajada de los errores en la transición del Abanca Ademar.

También mejoró el conjunto visitante tras el descanso. Ajustó la defensa y al bloque leonés le costó mucho más encontrar lanzamientos fáciles. El Bidasoa aprovechó cada una de las concesiones y casi amarga la tarde al equipo de Guijosa, que encadena su tercera victoria tras el parón para defender esa segunda plaza antes de visitar al Barcelona el miércoles y recibir al Montpellier el próximo sábado.

Todo esta muy igualado en la parte de arriba y por eso el Abanca Ademar salió con el cuchillo entre los dientes frente a un Bidasoa que llegaba muy motivado después de sumar siete de los últimos ocho puntos. Rodrigo Pérez y Alejandro Costoya arrancaron como un ciclón y le imprimieron al juego un ritmo muy alto desde el principio para poner al Bidasoa contra las cuerdas. Carou y Juanjo cerraban todas las puertas por el centro, mientras que Juanín enganchó el primer contragolpe cuando apenas se habían disputado un par de minutos. No falló el leonés, que firmó el 2-0 como una exhalación.

A Jacobo Cuétara no le gustaba la actitud con la que encararon el compromiso sus jugadores y paró el partido antes incluso del minuto cinco, pero ese tiempo muerto no surgió efecto y los leoneses siguieron a lo suyo.

Costoya estaba muy enchufado y lanzó varios cañonazos ante la mirada impasible de un Rangel al que las sacudidas le llegaban por todos los frentes. Tan sólo Odriozola y Salinas evitaban una diferencia sonrojante ante un rival al que le salía todo en ataque. Como muestra, los veinte goles que firmó el equipo local en esa primera media hora. Ayudó también la solidez del 6-0, que permitió al Ademar lanzar varios contraataques, culminados desde los extremos tanto por Juanín como por Mario López. Así alcanzaron la máxima diferencia, de siete goles, pero enfrente Salinas y Odriozola, tras una pérdida de los leoneses, redujeron la desventaja hasta esos cinco tantos con los que enfilaron el túnel de vestuarios.

Las sensaciones eran muy buenas y todo parecía resuelto a pesar de que aún quedaba la segunda parte por delante. Guijosa, como de costumbre, puso sobre el parqué a Jaime Fernández y Gonzalo Pérez. Quería mantener la misma intensidad después de una primera mitad de mucho desgaste físico.

Pero el equipo cambió de piel y se mostró algo timorato tras el paso por los vestuarios. De hecho, acusó un parcial de 0-1 en superioridad tras la exclusión de Beltza. Crowley, que se hinchó tras el descanso, marcó desde los siete metros y puso al Bidasoa a cuatro. El técnico madrileño solicitó un tiempo muerto y en la acción siguiente Gonzalo Pérez batió a Asier Zubiria, el tercer portero que utilizaba Jacobo Cuétara.

Los leoneses mantenían esos cinco goles de colchón e incluso volvieron a ponerse a siete después de que Fede Vieyra conectara un gran pase con Pesic. Serrano y Lancina respondieron rápidamente.

El intercambio de golpes beneficiaba a un Abanca Ademar que estaba algo más espeso en la faceta ofensiva, a pesar de que el lateral argentino tiraba del carro en ataque. Pero la aportación del jugador zurdo no dio para proteger la ventaja y Crowley puso el miedo en el cuerpo de los aficionados que acudieron al Palacio.

A cinco minutos del final el equipo leonés ya sólo ganaba de dos. Entonces salió Biosca a la pista, antes de que Costoya, con algo de fortuna, firmara su séptima diana de la tarde, en el momento más trascendental del encuentro. Juanín tampoco erró desde los siete metros y, por si las moscas, Biosca frustró cualquier opción de remontada con dos paradas consecutivas que hicieron justicia a lo acontecido sobre el parqué. Otros dos puntos más para el bagaje de un Ademar que cuando aprieta y está fresco es un conjunto prácticamente imparable, pero al que le cuesta mantener esa electricidad durante los sesenta minutos. Ahora llegan dos miuras. El miércoles visitan al Barcelona y el próximo sábado regresa al Palacio la Champions con el Montpellier como invitado de postín. Casi nada.

tracking