Ayudas defensivas
P artido marcado por el gol inicial a favor de los leoneses, muy parecido por cierto al encajado contra el Zaragoza en cuanto al concepto táctico previo. Mario Ortiz recibió dentro con facilidad y sin presión rival, que además adelantó la línea defensiva ante poseedor sin presión, y éste lo aprovechó para buscar un pase directo sobre el desmarque de ruptura de Emi Buendía, que se vio favorecido por su mal control, ya que gracias a ello el balón superó al portero barcelonista y se convirtió en el 0-1. Recepción interior, ausencia de presión rival con la línea adelantada y el balón al espacio. Semana tras semana vemos multitud de goles en Segunda División con estas premisas tácticas previas, y en la que la ausencia de importancia sobre el poseedor del balón genera la citada consecuencia.
A partir de ahí el plan de partido fue uniforme. Los leoneses replegados intentando minimizar espacios por dentro, y haciendo infinidad de ayudas defensivas entre sí. Por su parte, el filial blaugrana intentó con un juego combinativo superar las líneas y profundizar por dentro para dividir el balón por fuera en la última parte del campo, aunque este intento fue inútil debido a varias causas. La primera la ausencia de ritmo de juego, bien por la lentitud en los pases, por la incapacidad para filtrar balones a zona interior, o por los numerosos parones que hubo a lo largo del partido, y que fueron gestionados a la perfección por los leoneses para frenar esa cualidad técnica que posee el conjunto culé.
La expulsión de Antonio Martínez hizo juntarse aún más a la Cultural, con la intención de anular todo tipo de espacios por dentro, aunque esto también supuso que se quedase con nula capacidad para poder hacer daño en alguna transición ofensiva. En la segunda parte el cambio de Ángel García por Rodri significó ?también un cambio de sistema a un 1-5-4, en el que el propio Ángel asumió el riesgo de ser expulsado, ya que tenía una amonestación que le habían sacado estando en el banquillo. Esta nueva estructura facilitó la defensa de ayudas y que ante cualquier balón al área la defensa culturalista lo alejase sin problema al acumular tantos hombres que sumaban sacrificio atrás. Saber sufrir es necesario y ayer los jugadores de la Cultural demostraron que les valió para mantener el gol inicial.