Balonmano ■ Liga Asobal
El Ademar es de Champions
Los de Rafa Guijosa imponen un frenético ritmo en ataque liderado por Mario López y Costoya para acabar segundos y entrar en la Liga de Campeones

Los integrantes de la plantilla ademarista celebraron la clasificación para la Champions y despidieron por todo lo alto a Cupara, Costoya y Piñeiro. ISOLA NELLAS
Valladolid 29 Ademar 36
Un imperial Abanca Ademar selló ayer su clasificación para la próxima edición de la Liga de Campeones tras vencer 29-36 al Atlético Valladolid en la última jornada. Un triunfo soberbio de los de Rafa Guijosa que acaban la temporada regular en segunda posición, el objetivo que se habían marcado desde el inicio.
Los leoneses vencieron con absoluta autoridad en el mítico Huerta del Rey a un Atlético Valladolid que no fue capaz de aguantar el ciclón de juego de los pupilos de Rafa Guijosa. Un triunfo que sirve para certificar el segundo puesto Asobal y para regresar por la puerta grande a la Liga de Campeones. Los leoneses, en el derbi, provocaron que los vallisoletanos no alcanzaran la octava plaza y tengan la próxima temporada que jugar la previa de la Copa del Rey.
El partido comenzó con un cara a cara en el que se notó la rivalidad regional. Intercambio de goles, pero con respeto. Los ataques en estático eran la prioridad por lo que el Atlético Valladolid no pudo imponer su tradicional juego más rápido. Algo que no fue casualidad ya que Rafa Guijosa lo había anunciado durante la semana. Ademar imponía su ritmo gracias a la efectividad de Costoya mientras que los pucelanos vivieron de la inspiración de Río.
Sin embargo, pasados 20 minutos, los leoneses rompieron el choque. En ese momento el conjunto de Pisonero no supo jugarle a Ademar. Errores de lanzamientos y pérdidas tontas de balón que permitieron a los leoneses salir al contragolpe con mucha velocidad lo que permitió marcharse a los vestuarios de Huerta del Rey con una ventaja de 13-19, seis goles que demostraban la superioridad sobre la cancha. El Atlético Valladolid no fue capaz de aprovechar los últimos minutos de la primera parte cuando jugó con dos hombres más por exclusión de David y Gonzalo Pérez. Eso demuestra que en esta ocasión el equipo estaba muy concienciado de lo que se jugaba.
La segunda mitad arrancó con un atisbo de reacción local (15-19), sobre todo con su siete de gala sobre el campo. Sin embargo, en cuanto Pisonero movía el banquillo, la segunda unidad no respondía a los ataques de Ademar que volvió a aumentar la renta hasta los siete goles (15-22). Tampoco los porteros vallisoletanos tuvieron su mejor día. Ni Pérez ni Díaz, que se despedía ayer, eran capaces de frenar los lanzamientos desde el extremo de un inspirado Mario López, que fue el máximo anotador del partido con nueve tantos. Así, De hecho, recién ampliaron la renta hasta la que sería su máxima ventaja, ocho (15-23).
Al contrario que en otros partidos ligueros, en esta ocasión los pupilos de Rafa Guijosa supieron mantener en todo momento la calma para administrar la renta en que ningún momento bajó de los cinco goles, pese a los intentos del rival en recortar diferencias con diferentes alternativas en ataque. Incluso la de jugar sin portero que solo sirvió para que el portero serbio, Vladimir Cupara, en su despedida con la camiseta ademarista, marcara un tanto desde su portería. Además fue una pieza clave para desactivar cualquier intento de reacción local, y eso que el cuadro leonés sufrió hasta cinco expulsiones durante el partido.
Ademar disfrutó en Huerta del Rey, y sobre todo sus extremos, que se hartaron de meter goles ante una defensa pucelana que hacía aguas por todas las partes. Al festival de Mario López, también se sumó Juanín, Jaime y Gonzalo Pérez. Todo lo contrario que un Atlético Valladolid donde sus extremos solo anotaron un tanto y en ningún momento pudieron hacer ese juego alegre y vistoso que este año ha llegado a poner en peligro hasta el mismísimo FC Barcelona. El himno de la Champions volverá a sonar en el Palacio Municipal de Deportes en la 2018-2019.