SEGUNDA DIVISIÓN
Ya no valen paños calientes
La Cultural no tiene margen de error frente al Real Oviedo. Para seguir vivo en la categoría sólo le vale la victoria. Lo malo es que su rival también se juega la temporada en noventa minutos

La afición culturalista volverá a poblar las gradas del Reino de León para ser una vez más el jugador número doce. JESÚS F. SALVADORES
ROBERTO ARIAS | LEÓN
La Cultural despide esta tarde-noche (20.30 horas) la temporada ante su afición, en un partido vital en el que tratará de no despedirse también de la categoría. frente al Real Oviedo sólo le vale la victoria, porque cualquier otro resultado dejará al equipo leonés a los pies de los caballos para afrontar la jornada de clausura frente al Numancia en tierras sorianas, volviendo a la obligación de ganar pero en ese caso dependiendo de terceros, y ya se sabe que los milagros deportivos casi nunca se dan.
Desperdiciados dos ‘match ball’ ante Lugo y Nástic, el equipo leonés deberá demostrar que merece seguir en la categoría ante un rival que, al igual que los culturalistas, también se juega la vida, aunque por un motivo diferente, al necesitar sumar los tres puntos para mantener sus opciones de clasificarse para disputar las eliminatorias de ascenso a Primera División, circunstancia que complica un poco más el panorama de los dirigidos por Rubén de la Barrera.
Los locales son conscientes que un triunfo les concede el privilegio de seguir dependiendo de sí mismos, independientemente de lo que realicen sus rivales para, en caso, de que todo se mantenga igual, jugarse el objetivo en la última jornada en Soria ante el Numancia.
De todas formas, la Cultural, que todavía no sabe lo que es puntuar ni tampoco anotar un gol en los tres enfrentamientos anteriores frente a conjuntos asturianos, es consciente que su rival también llega con el cartel de la necesidad.
Sin embargo, los continuos mensajes desde el entorno culturalista han sido en la misma línea, que hoy en un estadio Reino de León que presentará el primer lleno de la temporada con más de 1.500 aficionados asturianos, se imponga la mayor necesidad de ‘jugarse la vida’, como señalaba el centrocampista Yeray González.
Para este compromiso el técnico culturalista cuenta con las bajas de Iván González, por sanción, y de los internacionales Yosuke Ideguchi e Ibán Salvador, ambos con sus respectivas selecciones de Japón y Guinea Ecuatorial.
Para suplir la ausencia del central, el único de los tres protagonista en el equipo, Rubén de la Barrera tiene dos opciones naturales, colocar a Unai Albizua, al que condenó al ostracismo hace más de dos meses, o a un renqueante Gianni Zuiverloon, también fuera del equipo tras su lesión y que ha actuado de manera intermitente.
También tendría una tercera vía, quizá la más arriesgada por improvisar de posición al centrocampista Yeray González, lo que solo obligaría a realizar algún mínimo retoque, como ya anunció el técnico que realizará pese al 5-3 ante el Nàstic, en el resto de líneas.
Otra de las novedades en la retaguardia será en el lateral izquierdo, donde Iza perderá su puesto, ya no tanto por los errores en el último encuentro que costaron más de un tanto rival, sino por disponer de los dos jugadores específicos en esa posición, Ángel García, tras cumplir su sación, y el leonés Viti, que puede volver a la titularidad más de dos meses después, una vez recuperado de su lesión.
Lo que parece probable es la vuelta a la titularidad de Mario Ortiz como acompañante de Sergio Marcos, mientras que el damnificado sería el suizo Thierry Moutinho que cedería su puesto en banda al capitán Antonio Martínez, desplazado al centro ante los catalanes en el último encuentro.
El resto del equipo permite mínimas modificaciones porque tampoco las opciones con que cuenta Rubén de la Barrera las suele utilizar con asiduidad, aunque parece que para este vital compromiso puede recurrir a varios de los jugadores que lograran el ascenso hace casi un año en el mismo escenario ante el Barcelona B.
Mientras, el Real Oviedo viaja al Reino de León con el objetivo de sumar una victoria para mantener vivas sus posibilidades de acabar la Liga entre los seis primeros, logro que pasa por ganar las dos jornadas que restan y que empieza por sobreponerse a la baja de Christian en defensa para derrotar a una Cultural que se juega la permanencia.
El conjunto ovetense llega como octavo clasificado, por lo que para seguir hablando de ascenso se ve obligado a recortar esta misma jornada. Ese mensaje mandó el técnico, Juan Antonio Anquela, desde que los azules se impusieran, no sin problemas, al Sevilla Atlético en el Tartiere la pasada jornada (2-1), ya que no quiere ver a los suyos confiados ante ningún equipo sea cual sea su lucha en la tabla.