Llamazares explica lo inexplicable
El culturalismo espera las razones del descenso de su equipo, que confeccionaron Cano y De la Barrera y negoció el director general El gasto en la cantera, el otro expediente X.

Felipe Llamazares en una imagen de archivo.
ÁNGEL FRAGUAS | LEÓN
Felipe Llamazares sale hoy a la palestra para convencer al culturalismo de la pésima gestión deportiva que ha llevado al equipo en sólo una temporada a Segunda División B, después de que para lograr el ascenso tuvieron que transcurrir 43 años. Una planificación de la temporada cogida con alfileres y una confección de la plantilla en la que únicamente intervinieron Óscar Cano, Rubén de la Barrera y el propio Felipe Llamazares, que negoció el fichaje de cada uno futbolistas que integraron el plantel del equipo leonés, con un final amargo, triste y penoso por la imagen del conjunto blanco en una última jornada en la que estaba en juego una permanencia que movilizó a todo León. La caída al infierno no sólo de la Cultural, sino también del culturalismo, que había crecido en León como las setas. El director general de la Cultural explica hoy lo inexplicable, más de una semana después de confirmarse el descenso de categoría del equipo que volverá a militar en Segunda División B. Un razonamiento que llega muy tarde. El dirigente culturalista realizó esta semana un viaje a Catar para recibir directamente las consignas de los propietarios de la sociedad anónima deportiva, la Academia Aspire, accionista mayoritario de la entidad culturalista con más del 99 por ciento de las acciones.
Entre las primeras medidas que deberá afrontar la Cultural será la de elegir un director deportivo, ya que tampoco se ha confirmado oficialmente (surrealista) que Óscar Cano dejará de ser el encargado de diseñar el próximo proyecto.
Una vez que se conozca el sustituto de Cano, otro de los pasos será la elección de un nuevo entrenador para la primera plantilla, después de que Rubén de la Barrera se comprometiera esta semana con la Real Sociedad para formar parte de su cuerpo técnico, a pesar de contar con una temporada más de contrato con la Academia Aspire, sin que la Cultural oficializara su marcha, mientras la entidad donostiarra lo hizo ya el jueves (más surrealismo). Llamazares ya ha negociado con Víctor Cea (lo reconozca hoy o no), el técnico del milagro del Unión Adarve.
El propio técnico coruñés, que había ampliado su vinculación en diciembre de 2016, comparecerá un día después que Llamazares (mañana) para despedirse sin cumplir el objetivo de la permanencia.
De manera paralela a la llegada de los responsables técnicos, también se tendrá que negociar la situación de algunos jugadores que, aún teniendo contrato en vigor, parece improbable su continuidad en la nueva categoría, casos de los centrocampistas Mario Ortiz, Sergio Marcos y Josep Señé, así como el delantero Rodri Ríos, todos ellos con ofertas de otros equipos.
En cuanto a la cantera de la Cultural, varios interrogantes hay sobre la mesa. El dinero invertido en el Atlético Astorga para no lograr el objetivo, en el Juvenil Nacional para seguir en la misma categoría y el coste del ascenso de Regional a Tercera.