La Roja depende de sí misma para entrar en la final a cuatro de junio

Paco Alcácer pelea un balón con Walker. JOSÉ MANUEL VIDAL
La selección española pasó de la euforia con el buen estreno de Luis Enrique y tener en su mano ser la primera en firmar el pase matemático a la fase final de la Liga de Naciones, a complicarse con una inesperada y dolorosa derrota ante Inglaterra (2-3), que cortó una racha de 27 partidos sin perder.
España se jugará el 15 de noviembre en Zagreb su futuro en la primera edición de la Liga de Naciones. Un empate ante Inglaterra en Sevilla permitía acariciar el pase, un triunfo lo sellaba matemáticamente, pero firmó una desastrosa primera parte que la sentenció. No obstante, la situación de España en el Grupo 4 no difiere de la que había antes de este encuentro pese al duro revés. La Roja depende todavía de sí misma para clasificarse a la Final a Cuatro del próximo mes de junio, situación idéntica a la de Croacia, que con la victoria de de los ingleses también depende de sí misma para lograr el pase como primera de grupo.
España se clasifica primera si gana a Croacia. También si empata con Croacia y, a su vez, Inglaterra empata o pierde con Croacia. Y finalmente si pierde con Croacia e Inglaterra y Croacia empatan.
Es preciso recordar que el primer partido de la última jornada de este grupo será el que jueguen España y Croacia el próximo 15 de noviembre en el país balcánico. Si España venciese, Inglaterra y Croacia no se jugarían nada en el último choque del grupo.
La primera parte frente a Inglaterra fueron los peores minutos desde la llegada de Luis Enrique Martínez y le costaron muy caros a España porque podría haber logrado el pase.