Lenglet domestica al león
El equipo blanco se muestra superior en varias fases del partido al equipo catalán pero una acción a balón parado en el añadido supone la derrota local en Copa

Lenglet logró así el gol de la victoria. MARCIANO PÉREZ/JESÚS F. SALVADORES
La Cultural tuteó a todo un Barcelona en el partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, que finalmente se llevó el cuadro azulgrana sin apenas llegar a lo largo de todo el encuentro al área rival. Únicamente mediante una acción a balón parado llegó el gol barcelonista en el tiempo añadido, obra de Lenglet. Un 0-1 que no mereció una Cultural con personalidad y juego en varias fases del encuentro superior al adversario. Otro apunte negativo, las bajas para la vuelta en el Camp Nou del día 5 de diciembre de dos futbolistas de equipo leonés, Iván González y Saúl, que vieron la tercera cartulina amarilla, además de Sergio Marcos, expulsado por doble amarilla en los últimos compases del encuentro, salvo que la redacción del acta arbitral conlleve un castigo mayor de un partido y entonces deberá cumplirlo en Liga.
Frente al cuadro culé la Cultural jugó el mejor partido en casa desde que comenzó la temporada, con un argumento futbolístico sobre el cuadro azulgrana que en todo momento supo lo que hacía sobre el rectángulo de juego. Ernesto Valverde no quiso que se le marchara el partido y aseguró en cada una de las partes del encuentro que el equipo leonés no se le fuera de las manos. Por este motivo estuvo muy encima de sus jugadores para que una Cultural con juego e ideas sobre el rectángulo de juego pusiera en más de una ocasión en un brete al combinado blaugrana. Los primeros 45 minutos se caracterizaron por un juego equilibrado del conjunto blanco, con una defensa muy segura. Un doble pivote en el que el técnico Víctor Cea volvió a confiar en Jesús Bernal, que desarrolló un desgaste casi heroico junto a un Sergio Marcos que siempre supo cómo jugar el balón a las bandas, que dieron máximo esplendor al juego de los de casa. Zelu derrochó energía para intentar el gol, que a punto estuvo de conseguir en la primera parte, con una Cultural enorme en cada una de sus líneas. Aridane se marcó una primera parte de lujo con ayudas siempre para borrar el dibujo de Ernesto Valverde.
En la segunda parte el equipo leonés continuó por los mismos derroteros, hasta que el fondo físico provocó que el cuadro local bajará en cuanto a intensidad y ritmo de juego frente a un Barça que quiso controlar el partido. Los azulgrana quisieron poner un punto más de verticalidad, pero incurriendo en el mismo juego previsible que permitía además los robos de una Cultural atrevida en su esquema a la hora de buscar la velocidad de sus puntas Zelu y Ortiz.
En un escenario invariable y sin sobresaltos, Valverde optó por colocar a Lenglet relevando al canterano Cuenca, guardándose tan solo un cambio.
Tuvieron que transcurrir 70 minutos para que Aleñá pusiera por primera vez a prueba a Palatsí en un disparo potente pero excesivamente centrado.
Pero solo fue un oasis en el desierto ofensivo catalán que de inmediato pudo verse por detrás en el marcador, primero con un lanzamiento directo de esquina por parte de Hugo Rodríguez que se estrelló en el primer palo y, en el rechazo, Saúl enganchó un remate al borde del área que sacó con una mano prodigiosa Cillesen. En el tramo final Munir dispuso de un buen disparo tras dejada de cabeza de Aleñá pero que mandó al limbo ya con una Cultural intentando guardar el botín del empate, que perdió en una acción aislada, que acabó desesperando a los locales que acabaron con la expulsión, por doble amonestación, de Sergio Marcos.