BALONMANO | LIGA DE CAMPEONES
El Ademar asalta el primer puesto
Ademar 24 - Wacker Thun 21 / La victoria ante los suizos pone líder al equipo leonés

Zivan Pesic, infalible desde el pivote, anotó cinco goles ante el Wacker Thun. MARCIANO PÉREZ
El Abanca Ademar asaltó ayer el primer puesto de su grupo en la Champions después de resolver ante el Wacker Thun en el Palacio un partido más complicado de lo previsto (24-21). Los leoneses tuvieron que esperar hasta los últimos diez minutos del encuentro para abrir una pequeña brecha en el marcador y sumar dos puntos trascendentales en la carrera hacia la siguiente ronda del torneo.
De momento, aparecen en lo más alto, aunque la lucha por las dos plazas que conceden el salvoconducto más allá de la fase de grupos está muy apretada. Tienen un punto más que el Dinamo de Bucarest, al que visitarán el próximo jueves.
Si bien, este triunfo refuerza la candidatura del equipo entrenado por Guijosa, que debió emplearse a fondo para frustrar el conato de rebelión que intentó el conjunto suizo. Los cañonazos del central Wyttenbach y la efectividad del lateral izquierdo Philip Holm dejaron en evidencia a la defensa local, que hasta bien entrada la segunda parte no fue capaz de cerrar las compuertas por el centro y dio muchas facilidades al rival europeo, que claudicó víctima de sus propios errores.
Tuvo también su parte de culpa Dino Slavic, que apagó el caudal ofensivo del Wacker en el último tramo del compromiso, cuando el Abanca Ademar estiró por primera vez su ventaja hasta los tres goles (21-19). Entonces ya estaba en la pista un incombustible Rodrigo Pérez, que le cambió la cara en ataque al conjunto local, atascado cuando percutía en estático.
El canterano encontró en el pivote Zivan Pesic un socio perfecto en el momento más delicado del choque. Hizo desde los seis metros cinco goles del mismo número de lanzamientos. Acacio y David Fernández también tiraron del equipo en esa faceta.
Mientras, los suizos basaban todo su juego en las acciones individuales de Wyttenbach y Holm, que apretaron las clavijas del 6-0 leonés, al que le costaba salir a taponar los lanzamientos del conjunto helvético. Pero ese nivel de acierto no podía durar los sesenta minutos de partido y el Ademar, que no se puso nervioso, esperó su momento para dar un puñetazo en la mesa y poner tierra de por medio con el colista del grupo, ya sin opciones de avanzar a la siguiente ronda.
Ayudó el paso al frente que dieron en la segunda parte Gonzalo Carou e Ivan Mosic en el centro de la zaga, después de un arranque bastante dubitativo. No fue el mejor día de Patrick Ligetvari.
Esa fragilidad atrás permitió al equipo suizo endosarle al bloque local de salida un parcial de 0-2 que encendía las alarmas del Abanca Ademar, hasta que un par de acciones consecutivas de Acacio devolvieron al luminoso el empate.
Dos exclusiones seguidas para el Wacker Thun dieron aire a los de Guijosa, pero no supieron aprovechar esa superioridad —tampoco las que vinieron después— y tuvieron que ir a remolque durante buena parte de este acto. El cuarto tanto de Acacio, las paradas de Slavic y un par de goles del imberbe Gonzalo permitieron a los locales enfilar el túnel de vestuarios con una ventaja exigua (14-12) tras media hora que no pasará a la historia.
El paso por los vestuarios no pareció sentarle bien al equipo leonés, que tardó seis minutos en anotar su primer gol de la segunda parte, obra de David Fernández, que justo antes había perdido un balón que significó el quince iguales.
Ese intercambio de golpes aguantó hasta el minuto veinte. Fue entonces cuando se vio la mejor versión del conjunto que dirige Guijosa, al que no le tembló el pulso. Pesic, infalible desde el pivote, puso a los locales dos arriba (21-19). Después llegó el tanto de Mario López desde los siete metros y la aparición de Gonzalo al borde del área para firmar el 23-19 ya sin tiempo para que los suizos le dieran la vuelta al partido.
Este triunfo coloca líder al Abanca Ademar a falta de cuatro jornadas para que concluya la fase de grupos. El próximo jueves habrá que visitar al Dinamo de Bucarest, segundo clasificado con un punto menos, como el Wisla Plock y el Elverum. La lucha está en un puño.