BALONMANO | COPA ASOBAL
Atracón de goles contra las dudas
El equipo leonés impone su ley para acercar la Copa Asobal

Juanjo Fernández busca el lanzamiento durante el partido de ayer en el Palacio. JESÚS F. SALVADORES
Abanca Ademar 35 Cangas 23
La Copa Asobal está un poco más cerca. El Abanca Ademar recuperó ayer la tercera plaza tras ganar (35-23), sin demasiados sobresaltos, a un Cangas que puso en aprietos al conjunto leonés durante los primeros 20 minutos. Incluso disfrutó de una ventaja de dos goles (8-10), hasta que los de Guijosa ajustaron la defensa y mejoraron en ataque.
Un parcial de 9-1 en el último tercio del primer acto puso tierra de por medio antes de enfilar el túnel de vestuarios (17-11). Tras el descanso, los gallegos, a remolque en el marcador, tomaron demasiados riesgos en las transiciones ofensivas y el Ademar penalizó cada uno de los errores, con un Juanín prácticamente infalible en los contragolpes. Al igual que Gonzalo. Hicieron seis tantos cada uno. También estuvo muy acertado Pesic en seis metros. Y ayudó igualmente Slavic, que sustituyó a un Biosca menos efectivo que de costumbre.
La solidez defensiva del bloque local multiplicó las pérdidas de un Cangas que prescindió del portero durante buena parte del segundo tiempo. Cada robo de balón, y hubo muchos, acababa casi siempre en la red defendida por Javi Díaz. Eso lanzó al Abanca Ademar en ataque y hundió definitivamente al conjunto visitante, incapaz de frenar la hemorragia, a pesar de la buena versión que mostraron en el arranque de los dos tiempos.
De hecho, el encuentro se encendió con un preocupante 1-4 de parcial que no presagiaba nada bueno. El 6-0 del Ademar estaba muy hundido para evitar que le llegaran balones fáciles a Cerqueira, al que taponaron bien, pero el peligro nacía de ambos laterales.
Pasaron diez minutos hasta que Juanjo, un abrelatas en estático, firmó el gol del empate a cuatro, poco después del primer tiempo muerto solicitado por Guijosa. Luego llegó el tanto de Pesic para poner a los leoneses por delante, aunque el Cangas no se arrugaba y entre Chapela y el incombustible Muratovic desnivelaron de nuevo la balanza (6-7).
El intercambio de golpes mantenía el partido igualado, con ventajas pírricas para un Cangas al que se le acabó el combustible en los momentos más delicados del choque. Todo lo contrario que al Abanca Ademar. Los leoneses esperaron su momento, que llegó en los últimos cinco minutos del primer asalto, para pisar el acelerador y dejar prácticamente sentenciado el compromiso (17-11) con media hora por delante. Acacio cogió el bastón de mando desde la posición de central y se entendió a la perfección con Pesic y David Fernández.
Si bien, el paso por los vestuarios ahogó momentáneamente esa buena versión del conjunto entrenado por Guijosa, que permitió al rival gallego engancharse de nuevo al choque. A Magí Sierra le funcionó al principio poner sobre el parqué a siete jugadores de campo, dejando su portería huérfana. Así limó la diferencia, hasta colocarse a solo tres goles del Ademar antes incluso de alcanzar el cuarto de hora (22-19), pero el Cangas estaba sobre el alambre y cuando Patrick sacó su fusil, tras un impasse de alguna duda, llegó el vendaval goleador de los leoneses, que necesitaban un triunfo solvente para dejar atrás los dos últimos tropiezos, ante el Barça y el Wisla Plock.
Ahora, el equipo cambia el chip para centrarse en el último encuentro de la Liga de Campeones dentro de la fase de grupos, este sábado en León ante el Elverum. Necesitan que el Dinamo pinche hoy en Suiza contra el Wacker Thun para tener alguna opción de superar esta ronda, siempre y cuando ganen a los noruegos en el Palacio. De momento ningún aspirante europeo ha sido capaz de asaltarlo esta temporada. Aún así el Ademar no depende de sí mismo. La igualdad que hay entre los seis equipos ha dejado al conjunto leonés a expensas de una carambola a pesar de rendir a un nivel muy alto en la Liga de Campeones.