FÚTBOL | DE LA CHAMPIONS A LA LIGA EUROPA
El Atlético se pasea a octavos
Dos goles de Koke y Griezmann en la primera mitad sellan la clasificación de los rojiblancos ante un Mónaco sin pegada que falló un penalti

Koke celebra con Antoine Griezmann el primer gol de su equipo ante el Mónaco. KIKO HUESCA
Atlético de Madrid 2 Mónaco 0
El Atlético de Madrid completó su avance a los octavos de final de la Liga de Campeones (2-0) en sólo un minuto y medio, la rapidez con la que marcó el 1-0 y fulminó al Mónaco en el Wanda Metropolitano; un paseo sin exprimirse más que lo justo hacia la siguiente ronda con goles de Koke y Griezmann (2-0).
Una victoria previsible, indudable siempre a lo largo del partido, con los dos tantos concentrados en los primeros 25 minutos y en dos de las tres primeras ocasiones del equipo rojiblanco, pero también con una arriesgada relajación, que incluyó un penalti fallado por Falcao, en su reencuentro; la expulsión de Savic y unas cuantas ocasiones de su adversario en el tramo final del choque.
Aun así, nunca, probablemente, el Atlético se encontrará un partido en la Liga de Campeones tan cómodo. Ni tampoco tan tranquilo para los espectadores reunidos en el Wanda Metropolitano. El Mónaco es un rival menor esta temporada. No queda ni rastro de aquel que ganó la Liga de Francia o que alcanzó las semifinales del torneo europeo hace dos años. Y lo único que persiste, Falcao, estaba en el banquillo, reservado por Henry para aliviar la crisis en la Liga.
Sin jugarse apenas nada, devorado por las bajas —hasta trece— consciente de que su tensión debe concentrarse en su campeonato, en el que está penúltimo, era un adversario casi vencido desde el principio y doblegado invariablemente al minuto y medio, sin fortuna, quizá, pero con el 1-0: Koke tiró desde fuera del área, rebotó en el juvenil Badiashile, descolocó a Benaglio... Y gol. Ni siguiera cuando el balón fue del Mónaco, cuando permitió algún contragolpe del equipo del Principado, el Atlético sintió entonces ningún tipo de apuro real, menos aún con el 2-0, cuando Correa entró en el área rival casi como si fuera la propia. Hábil en el desborde, beneficiado por el resbalón de Jemerson, regaló el 2-0 a Griezmann.
Falcao falló un penalti pero suyas fueron las mejores ocasiones del equipo monegasco, que no pudo ni siquiera acercarse en el marcador y acabó perdiendo 2-0 frente a un Atlético de Madrid que en los últimos minutos fue a menos.