Acacio y la defensa tiran del Ademar

Pesic intenta superar a la defensa del Anaitasuna durante el partido de ayer. MARCIANO PÉREZ
Abanca Ademar 29 Anaitasuna 24 El brasileño, autor de diez goles, aplaca al equipo navarro
sergio c. anuncibay | León
La mejor versión de Acacio, el desparpajo de Rodrigo, la velocidad de Gonzalo Pérez y el trabajo defensivo de Ivan Mosic cambiaron la cara del Abanca Ademar frente al Anaitasuna (29-24), que aguantó hasta el descanso. Los leoneses estuvieron algo espesos en la primera media hora, sobre todo en el ataque posicional, donde faltaba fluidez. Tan solo el central brasileño, autor de diez goles, cinco en cada parte, encontraba la fórmula de batir a un Nicolai Bols muy acertado en el arranque del compromiso.
Además, los lanzamientos de Raúl Nantes y la conexión con Ugarte en seis metros hacían daño a la defensa del conjunto local, que consiguió darle la vuelta al partido en los cuatro minutos previos al descanso. La exclusión de Chocarro supuso un punto de inflexión. Dos tantos prácticamente seguidos de Acacio y otros dos contragolpes ejecutados de manera magistral por Gonzalo pusieron a los de Guijosa por delante en el marcador (13-12).
Fue el prólogo de lo que se le venía encima al Anaitasuna, que vio como el Abanca Ademar subió un pistón en la segunda parte para frustrar el conato de rebelión del equipo navarro, que ya está a seis puntos de los leoneses.
Guijosa apostó en la reanudación por Rodrigo y mantuvo a Mosic en el centro del 6-0 en detrimento de un Patrick Ligetvari que tuvo más problemas para contener el ataque del Anaitasuna, que ya no encontraba vías de escape hacia la zona de seis metros. El canterano fue una auténtica pesadilla para los de Iñaki Aniz, que además chocaron contra el lateral serbio, un muro infranqueable junto a Zivan Pesic. Ambos asumieron el difícil reto de amortiguar la ausencia de Gonzalo Carou, que apura su recuperación para intentar reaparecer contra Bidasoa, aunque llegará muy justo.
Mientras tanto, la pareja balcánica ofrece garantías, aunque Pesic apenas tuvo descanso, el que le dio un imberbe Álvaro Robles, que debutó con el primer equipo ante su afición. El trabajo del tándem serbio en la retaguardia permitió correr al Abanca Ademar, que puso tierra de por medio con el octavo gol de Acacio (22-19), quien igualmente repartió alguna asistencia entre sus compañeros. Hizo diabluras en las transiciones ofensivas y demostró que presenta unas condiciones físicas envidiables. Menos mal que el club lo tiene atado para los dos próximos años.
También ayudó Biosca bajo palos. El catalán acabó con casi un 40 por ciento de efectividad. Y Gonzalo, infalible desde el flanco derecho, que afilaba en cada uno de los contragolpes. Firmó cinco goles del mismo número de lanzamientos.
Aún así, los de Pamplona no izaron la bandera blanca e intentaron engancharse al encuentro tras un tiempo muerto a falta de ocho minutos para el final, pero un tanto de Pesic (27-21) apagó la reacción del Anaitasuna, que depende mucho de sus lanzadores. Cuando los de Guijosa fueron capaces de taponar las embestidas de Raúl Nantes, sin descuidar la zona de pivote, volaron hacia una victoria trascendental en la carrera hacia la próxima edición de la Liga de Campeones.
Los visados europeos están este año más caros que nunca y un tropiezo ayer hubiera puesto cuesta arriba la defensa de esa segunda plaza, que, de momento, ocupa Bidasoa, rival de los leoneses el próximo viernes. Hay solo dos puntos de diferencia entre ambos aspirantes el cajón de plata que allana el camino hacia la Champions, donde quiere volver el Abanca Ademar, que relamió sus heridas tras caer en Logroño y ya piensa en cómo desarmar al equipo revelación de la Asobal, que visitará el Palacio en cinco días.