TENIS
En la hora de las vacas flacas
La derrota de España en la final de la Copa Federación pone una vez más de manifiesto que el tenis español femenino transita por un desierto con un difícil final después de haber gozado de tres lustros de triunfos imposibles de igualar en

Instante en el que un hombre increpa a Arantxa en el partido del domingo
Pocos equipos podrán vanagloriarse de haber conquistado cinco títulos, disputado diez finales en 14 años, y haber contado con dos jugadoras, Conchita Martínez y Arantxa Sánchez Vicario, que entre ambas hayan ganado cinco torneos del Grand Slam. Pero en cualquier caso este recuerdo tan ilustre, señalado y destacado en los anales y hemerotecas, no parece servir para los próximos años. Ni siquiera que Arantxa se haya convertido en la jugadora que más eliminatorias y partidos haya disputado, con 58, y 100 respectivamente, superando a la mítica Virginia Wade. Los casos de Arantxa y de Conchita son clarificadores, pues ambas han sobrepasado ya la treintena y ambas acabarán la temporada sin ampliar su palmarés con un solo título, a pesar de que la primera disputó la final de Bruselas y la segunda la de Bali. Sólo la actuación de Virginia Ruano en dobles, al ganar ocho torneos, entre ellos Roland Garros y US Open, y ser finalista en Wimbledon, ponen un destello de luz en el panorama tenístico femenino español, sin olvidar que Montolio venció en Oporto y que Serna inauguró su palmarés en Estoril. No habrá revolución El capitán del equipo español de Copa Federación, Miguel Margets, comentó ayer que no se plantea una renovación en el equipo de cara a la próxima temporada en la que seguirá contando con Arantxa Sánchez y Conchita Martínez. Margets aclaró que la decisión de que Arantxa jugará el partido ante Husarova fue del propio capitán, «después de ha blar tanto con la jugadora como con el médico», señaló Margets.