Ocon declara la guerra a Alonso
La sorprendente agresividad del francés para defenderse de los envites del español coloca en una posición incómoda a Alpine Fernando prefiere guardar silencio

Fernando Alonso encontró en su compañero de equipo a un rival que no esperaba. STR
Las caras en el garaje de Alpine durante esas dos o tres vueltas en las que Esteban Ocon y Fernando Alonso se debatieron la sexta posición del Gran Premio de Arabia Saudí lo decían todo. Otmar Szafnauer, jefe de la escudería, no se podía creer que el francés defendiese cada pulgada de su posición frente a su propio compañero como si se tratase la última vuelta de la última carrera y él estuviese a punto de lograr el título.
Fueron apenas unos pocos giros, pero se vio algo que, hasta ahora, parecía cosa de otros equipos. Ocon se olvidó por unos instantes de que era Alonso el que venía detrás, con más ritmo y mejores neumáticos, y aunque al final el abandono del asturiano no tuvo nada que ver con este incidente, sí retrató que la ‘Pax Alpina’ no es tal. La reunión después de la carrera no fue nada cómoda. Aunque las declaraciones que salieron del equipo fueron optimistas y el relato se enfocó desde el punto de vista del espectáculo. «Fue una lucha digna de karts», «dura pero justa», «nos divertimos». No hay equipo que quiera que sus dos pilotos peleen hasta rozar el accidente y mucho menos por un sexto puesto.
Dentro de ese argumentario, incluso ven positivo que se haya permitido pelear a ambos. Al fin y al cabo, este es uno de los objetivos de la nueva normativa: hacer que las carreras sean más divertidas porque los coches pueden seguirse y luchar de tú a tú sin que eso conlleve problemas serios.
Que no olvide, no obstante, que Alonso no tiene piedad. Todos los compañeros que ha tenido han acabado deseando que se fuera, y no porque su relación fuera mala o porque les hiciera bullying, algo que se ha instalado en el imaginario colectivo por culpa de los altavoces mediáticos, británicos fundamentalmente, empeñados en usar la leyenda negra sobre el bicampeón del mundo. Alonso es un animal competitivo como pocos y si Ocon quiere batalla, el ovetense responderá. Que no olvide el joven francés que la gloria sigue a la virtud como si fuera su sombra. Ya lo dijo Cicerón, por lo que si quiere ser recordado, quizá no debería hipotecar sus opciones en peleas fratricidas que, en el fondo, solo pueden hacerles perder tiempo en el proyecto de Alpine.