FÚTBOL | PRIMERA DIVISIÓN
Giménez desenchufa al Madrid

No fue un buen partido de Vinicius, al que el Atlético logró desconectar de la banda. JUANJO MARTÍN
Incapacitado para sostener la intensidad que demandan los grandes duelos (1-1), acusando esfuerzos en un día gris en el que no aparecieron sus grandes referentes, el Real Madrid dejó en bandeja la Liga al Barcelona, en un derbi que premió la resistencia del Atlético, castigado con una rigurosa expulsión a Correa y manteniendo su buena dinámica gracias a un líder que sí apareció, Antonie Griezmann.
En un derbi de tensión y poco brillo. De primera parte regalada y segunda efervescente. Con un plan en falso de Carlo Ancelotti y un premio a la variedad táctica de Diego Simeone según el partido fue cambiando de cara. Incapaz el Real Madrid desde el físico de mantener la pelea por todas las competiciones. Con personalidad el Atlético para defenderse bien y asestar un golpe en inferioridad numérica que apaciguó el tanto final de Álvaro Rodríguez en una tarde sin remontada.
Con el peligro de pecar de autosuficiencia, el Real Madrid especuló en el primer acto buscando desgaste de su rival para castigarle con el físico de su profundidad de banquillo en el segundo.
Simeone leyó las intenciones de Ancelotti. Entregar la posesión y castigar con su tridente al contragolpe. La única vez que pudo correr, apareció ‘Vini’ por carril central y Asensio no precisó su disparo. El castigo a la perdida se evitaba con defensa de cinco. El Atlético se parapetó, como si el empate fuese bueno en su lucha. Más aún cuando perdió a Reinildo por un gesto feo de rodilla que dejó debilitado su lateral izquierdo. Sin Reguilón. Con Mario Hermoso como primera opción.
Fue cuando el partido podía ponerse bonito, cuando se dibujaba un intercambio de golpes tras un disparo ajustado al poste de Griezmann y la replica de Fede Valverde, cuando llegó la acción que marcó el derbi. Gil Manzano castigó con roja un codazo de Correa a Rüdiger. Con todo en contra, encerrado en su terreno listo para defenderse, el líder del Atlético de Madrid apareció justo a tiempo. Tras la reconquista del corazón rojiblanco a base de actitud y entrega, Griezmann puso una falta perfecta a la carrera con fe de Giménez. Se adelantó a todos y con un testarazo a la red heló el Bernabéu. Sólo el canterano Álvaro Rodríguez salvó un punto de cabeza que sacó Modric.