El Madrid coge moral para el Clásico

Benzema recupera su mejor versión goleadora justo antes de medirse al Barcelona en Copa este miércoles. RODRIGO JIMENEZ
El Real Madrid alivió sus penas ligueras con una balsámica goleada (6-0) frente al Valladolid que le sirve a los blancos para cargarse de moral de cara al difícil reto de intentar remontarle el miércoles al Barça la eliminatoria de semifinales de la Copa del Rey. El equipo de Carlo Ancelotti aguantó el empuje inicial de los blanquivioletas, que malograron dos ocasiones pintiparadas para adelantarse en el marcador, y se repuso con una diana del quirúrgico Rodrygo antes de que Benzema decretase una tarde festiva en el Santiago Bernabéu sellando en el espacio de siete minutos un ‘hat-trick’ que activa la alerta en el Camp Nou.
El francés, rehabilitado tras el parón de selecciones, volvió a ser el arma nuclear que necesita el conjunto de Chamartín para ganar las guerras que tiene por delante tanto en el torneo del K.O. como en la Champions, la meta que dirimirá la fina línea que separa el éxito del fracaso en una temporada en la que el Real Madrid ha mostrado de nuevo su cara más apática en ese maratón que es la Liga y vuelve a fiar su destino a la destreza sin parangón que exhibe como velocista en los esfuerzos cortos. Liberado en el marcador gracias a la pegada de Benzema y un sistema ultraofensivo que permitió lucir sus mejores dotes a Rodrygo, Asensio y Vinicius como escoltas del ‘9’ frente a un adversario cuya porosidad defensiva ensució su atrevida puesta en escena, la escuadra local aumentó el baño en la segunda parte con un tanto de Asensio. Para entonces Ancelotti ya había dado paso a la sesión de masaje sacando de las catacumbas a Vallejo, Odriozola e incluso Hazard, que volvió a aparecer en Liga siete meses después, rozó el gol y asistió a Lucas Vázquez en el descuento. Lo que se dice una faena redonda.
La sangría de puntos respecto al Barça convertía el duelo frente al Pucela en un test motivacional para el Real Madrid, más pendiente del desenlace de las semifinales de la Copa del Rey que de una Liga sin otro aliciente que el de asegurar el subcampeonato. Con ese trascendental envite en mente y condicionado por las bajas de Rüdiger, Nacho y Mendy en la parcela defensiva, Ancelotti optó por refrescar los laterales, devolvió al eje de la zaga a un recuperado Alaba, estableció un doble pivote con Tchouaméni y Kroos y asignó a Rodrygo la condición de enganche con Benzema.
El Madrid se dio un paseo militar ante el Valladolid con minutos incluso para un denostado Eden Hazard.