Diario de León

La tiranía del Barça ahoga a la Asobal

El próximo rival del Ademar ha logrado los últimos trece títulos de Liga, tiene siete veces más presupuesto y su dominio devalúa la competición Hay clubes que reclaman un tope salarial

El Barça, que el domingo regresa al Palacio de Deportes, domina todas las competiciones nacionales de balonmano desde hace años. F. OTERO

El Barça, que el domingo regresa al Palacio de Deportes, domina todas las competiciones nacionales de balonmano desde hace años. F. OTERO

Pablo Rioja
León

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El todopoderoso Barcelona domina con mano de hierro la Liga Asobal desde la temporada 2010-11. Trece títulos consecutivos que cada año logra sin apenas oposición —este curso Bidasoa logró la gesta de sumar un empate (26-26) en la primera jornada, pero el resto todo han sido victorias incontestables—. No hay disciplina en España en la que ocurra algo similar. El domingo visitan al Ademar en el Palacio de Deportes y, aunque los de Dani Gordo plantarán batalla, parece una quimera sacar algo positivo. Y lo mismo sucede en la Copa del Rey, la Supercopa o la Copa Asobal.

Sin competencia

El dominio absoluto del Barcelona se extiende también a la Copa del Rey y la Supercopa

El conjunto blaugrana —a pesar de los recortes impuestos por Joan Laporta— maneja un presupuesto superior a los siete millones de euros por los 1,2 millones del Ademar esta temporada. Una distancia abismal que se acrecienta con el paso del tiempo y la crisis ‘existencial’ que no solo atraviesa el club leonés sino el resto de los mortales. «Los ingresos van a menos», se quejó Cayetano Franco en la pasada asamblea general de socios. De hecho su junta directiva tendrá muy complicado —salvo sorpresa— cumplir la promesa de terminar esta nueva legislatura dejando un presupuesto de 1,5 millones de euros como era su objetivo.

Desinterés por la liga asobal

Esa tiranía del Barcelona provoca un tremendo desinterés en el resto de equipos y aficiones. «Es complicado afrontar un campeonato o el propio partido frente a ellos sabiendo que no existe ninguna opción si quiera de peleárselo», decía a este periódico Juan Castro, capitán del Ademar, hace unas semanas. Hay clubes que, al menos en el ámbito privado, ya han planteado la posibilidad de interponer un límite presupuestario que reduzca la brecha entre el Barça y el resto —o al menos— que evite se siga ampliando. Sin embargo no parece que Servando Revuelta, presidente de la Asociación de Clubes de Balonmano, ni el resto de máximos mandatarios, vayan a aprobarlo a corto plazo. Consideran que ser Liga Profesional les hará crecer en el futuro, aunque de momento la cruda realidad es que la Liga Asobal suscita cada vez menos el interés de los aficionados. Y no, no es que toda la culpa sea del Barcelona, pero en una Liga donde ya sabes quién será el campeón desde el minuto uno se antoja harto complicado enganchar a los aficionados más jóvenes.

Audiencias muy bajas

La falta de competencia unida a la cada vez más complicada situación económica del resto de clubes de la Asobal no solo está restando interés a la Liga —el Bidasoa-Barcelona solo congregó a 53.000 telespectadores en Teledeporte — sino que además provoca año tras año la fuga de cerebros de estrellas consagradas y emergentes que emigran a las ligas potentes de Europa donde cobran mucho más y, en general, aterrizan en clubes en los que sí es posible lograr títulos.

La media salarial

En España —salvo en el Barça— los sueldos medios de los jugadores rondan los 1.200 euros

En España —salvo en el Barcelona— los sueldos medios de los jugadores rondan los 1.200 euros y los presuntos pagos en B andan muchas veces a la orden del día. Otro problema, por cierto, del que una buena parte de presidentes, entrenadores y jugadores hablan fuera de los focos, pero que nadie denuncia públicamente. Con la actual directiva, el Ademar lleva a gala una contabilidad «ejemplar» donde toda la plantilla cotiza y que explica, en parte, por qué otros clubes con similar o menor presupuesto pueden acceder a fichajes que el conjunto leonés ni se plantea.

Sea como fuere, la presencia del Barcelona en la Liga Asobal da prestigio a la competición en la Champions —título por el que compiten también cada año—, pero al mismo tiempo la está ahogando lentamente sin que a ningún dirigente le termine de preocupar.

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