Diario de León

La legendaria saga del mejor fútbol leonés

Los apellidos Rodríguez, Blanco y Villafañe componen una familia que reúne a ocho futbolistas de élite, de los que siete de ellos jugaron en la Cultural

ARCHIVO DIARIO DE LEÓN

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Una familia única en la historia del deporte en general y del fútbol leonés en particular. Ocho jugadores de fútbol que han nutrido plantillas de equipos de Primera División y de la Cultural en tres generaciones diferentes. César Rodríguez (León, 1920 - Barcelona, 1995) fue el más brillante, hasta el punto de convertirse en un icono del fútbol español y mundial en el FC Barcelona, como máximo goleador histórico en Camp Barça durante muchos años hasta que fue superado sólo por el astro del fútbol mundial que lo ha ganado todo, Leo Messi.

Hijo de Bernardo Rodríguez (Fundición Bernardo Rodríguez) y María Álvarez, junto a otros tres hermanos (dos de ellos futbolistas de nivel, Severino y Calo), además de una hermana, Luisa Rodríguez, que se casó con Luis Blanco, presidente de la Cultural durante una temporada.

César Rodríguez fue el primer leonés en defender el escudo del FC Barcelona llegando a contabilizar nada menos que 232 goles, un buen número de ellos decisivos para que el club se hiciera entre las décadas de los cuarenta y cincuenta del pasado siglo con tres copas de España, cinco ligas, tres Copas Eva Duarte y dos Latinas. Considerado como toda una leyenda en el club blaugrana, este goleador con ADN leonés formó parte de una de las mejores delanteras que ha disfrutado el fútbol español, la que junto a él conformaron Basora, Kubala, Moreno y Manchón. Precisamente el delantero leonés llegaba a la Ciudad Condal en el año 1939 y tras dos años en los que tuvo que hacer las maletas rumbo a Granada para hacer la mili (llevó a los andaluces a ascender a Primera División), volvía al FC Barcelona en 1942 para empezar a escribir con sus actuaciones y goles parte de la historia del club. Lo hacía con letras de oro. Y prueba de ello sigue, con el paso de los años, luciendo como un referente de un futbolista único que vivió, contribuyó y protagonizó a una de las mejores épocas del FC Barcelona hasta que en la temporada 1955-1956 cambiaba de aires para regresar a su casa, León, y aportar su excelso grano de arena en la única Cultural de Primera División, en la que coincidió con su hermano Calo. Después de ese año como culturalista, militó en el Perpignan francés. Allí recibió infinitas muestras de cariño y dejó un gran vacío cuando regresó a España para enrolarse en el Elche, de Tercera División, como jugador-entrenador. Con los ilicitanos consiguió el ascenso a Segunda y después conquistó la Primera División. En la máxima categoría logró mantenerse en el puesto décimo y a César empezaron a rifárselo los clubes como entrenador. Real Zaragoza, Barcelona, con quien quedó subcampeón, Mallorca, Celta, Betis y al final, como había anunciado tiempo atrás, terminó en la fundición que tenía con sus hermanos en León.

El mayor de los hermanos Severino Rodríguez (León, 1914-1968) jugó diez temporadas en la Cultural tras hacerlo en el SEU. El segundo, Ricardo Rodríguez ‘Calo’ (León, 1916-1980), militó en la Cultural, FC Barcelona, Real Zaragoza y Lleida. El cuarto hermano de la saga Rodríguez no jugó al fútbol y la única hermana de la familia, Luisa Rodríguez, se casó con el que fue presidente de la Cultural, Luis Blanco. Su hija Marisa Blanco contrajo matrimonio con Paco Villafañe, una leyenda de la Cultural. Fue el comienzo de la segunda generación futbolística de la histórica saga.

Paco Villafañe (León, 1949), siendo aún juvenil ya debutó en el primer equipo de la Cultural anotando los dos goles que sirvieron para derrotar a domicilio al Ciudad Rodrigo (0-2).

Con el paso de los años Paco Villafañe se convirtió en una institución dentro del equipo culturalista de la época de los 70. La Cultural de aquella época destacó por la capacidad de los jugadores que formaban el equipo por hacer un fútbol de ataque que encantaba a la afición leonesa. El ascenso a Segunda División fue el mejor colofón para redondear una gran temporada, en la 1970-1971 (1-0 al Bilbao Athletic el 6 de junio de 1971 con gol de Larrauri). La alegría en León inundó todas sus calles. La verdad es que todavía no se han borrado en la ciudad aquellos días tan bonitos para la Cultural.

A continuación, Paco Villafañe fue fichado por el Real Oviedo, jugando en Segunda y en Primera División, para finalmente volver a la Cultural y retirarse con 29 años de edad, porque ya no disfrutaba del fútbol en activo.

Hay que destacar también en la segunda generación de futbolistas a Javier Rodríguez ‘Javi’. Hijo mayor de Ricardo Rodríguez ‘Calo’. Militó en la Cultural, aunque después de hacer la pretemporada y jugar un partido en las filas culturalistas se fue a Oviedo para cursar los estudios universitarios de Ingeniería de Minas.

El portero César Blanco (León, 1950), hijo de Luis Blanco y Luisa Rodríguez y, a su vez, cuñado de Paco Villafañe militó en el Real Oviedo, Almería y Hércules.

Ya en la tercera generación de la mítica familia de futbolistas brillaron Alberto Rodríguez (León, 1971) y César Villafañe (León, 1974).

Alberto salió de la cantera del Loyola para recalar en La Masía del FC Barcelona hasta jugar en el filial blaugrana. Después militó en la Cultural y después en la Sociedad Deportiva Ponferradina. Un futbolista de extraordinaria calidad y excelentes condiciones futbolísticas.

César Villafañe, por su parte, dio sus primeros pasos en el fútbol en el San Esteban. De ahí, a la Cultural, hasta disputar fases de ascenso a Segunda División muy recordadas en León. Más tarde dio el salto a la UD Salamanca y llegó a militar en Primera División con el equipo charro. También jugó cedido en el Numancia y en el Racing de Ferrol, hasta regresar a la Cultural.

Una saga histórica y legendaria que ha dado muchos días de gloria al fútbol leonés. Son leyenda.

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