Balonmano | Liga Asobal
Licencia activa del Ademar para soñar con Europa (27-23)
-El equipo leonés, sujetado atrás por un sobresaliente Saeid, derrota al BM Benidorm en un partido con fases de buen juego y otras de desconexión
-Marwan y Edu Fernández resultaron vitales con su tiro exterior

Carlos Álvarez no tuvo su día con los penaltis, pero supo meterse al público en el bolsillo con entrega y sacrificio.
No, quizá no fue el mejor partido del Abanca Ademar, pero no vayamos a ponernos exquisitos a estas alturas de temporada (27-23). Las fuerzas andan justas, lo mismo que la plantilla. Se notó —y mucho— la ausencia de Rodrigo Pérez, la lesión de Lodos y la roja a Alberto Martín a las primeras de cambio. Se notó la juventud de un equipo sin complejos y bien trabajado y sí, se notó que los aficionados que acudieron al Palacio —un día más sin que el club ofrezca cifra oficial— han vuelto a conectar con su equipo. Y eso había dejado de pasar no hace tanto.
El encuentro comenzó a medio gas para un Ademar algo estático en ataque que no terminaba de encontrar fluidez en sus acciones de segunda línea. Miñambres no empastaba bien con los laterales y Lindqvist falló sus tres primeros intentos de lanzamiento. Un equipo leonés al trantrán que se topó de bruces con la férrea defensa del Benidorm (3-4, minuto 10). Gordo se olió la tostada rápido y puso en pista a Benites y Marwan antes de lo esperado. Mejoró el cuadro ademarista, también porque Saeid mantenía un gran nivel bajo palos —fue el héroe de la noche-. La pronta expulsión de Alberto Martín, que llegó tarde a una acción defensiva iba a acondicionar aún más la faceta defensiva. Tocaba remangarse.
Benidorm quería pescar en río revuelto y Valles supo cómo encontrarle las cosquillas a la primera línea leonesa por el centro. Dos goles seguidos ponían el 7-7 en el marcador en el minuto 19. Entre el central, Vainstein y Vila mantuvieron a raya a los de Gordo, espesos y sin trenzar jugadas claras. Negado en el extremo, Carlos Álvarez pasaba al lateral para otorgarle mayor movilidad a sus compañeros. Un recurso que funcionó en el tramo final de la primera parte.
Marwan adelantaba de nuevo a los locales con dos tantos providenciales. Mejoró el Ademar tras el tiempo muerto solicitado por su entrenador. Ese plus lo refrendó un Saeid en estado de gracia y la máxima renta hasta ese instante (+3) daba oxígeno antes del descanso (12-9).
Más activos
Subió una marcha el equipo ademarista tras el paso por vestuarios dispuesto a romper el choque cuanto antes para no pasar apuros. Sin embargo, Benidorm no iba a bajar los brazos fácilmente y casi les mete en un lío. Carlos, ahora sí, acertó desde los siete metros y De Angelis hacía lo propio a continuación para mantener la batalla más viva de lo deseado (18-17, minuto 42).
Miñambres filtraba un pase arriesgado que enfadó a Dani Gordo porque pudo suponer el +4 para los suyos en un momento para dar un golpe encima de la mesa o sufrir más de la cuenta. Esa acción, precisamente, mandaba al banquillo al canterano y Adri Fernández asumiría el rol casi hasta el final. Se echó en falta al capitán, que ni siquiera pudo vestirse de corto.
De nuevo a trompicones, el Ademar fue aguantando el tipo hasta colocar un 24-19 que sonó definitivo con seis minutos todavía por delante. Pero nada más lejos de la realidad. Quedaba un último intento de los visitantes por pescar, al menos, un punto. Dio la sensación de que fueron los pupilos de Gordo los que se complicaron más de la cuenta con algunas pérdidas absurdas fruto de la relajación. Lo vieron hecho antes de tiempo y la renta se redujo a +2 después de que Carlitos fallase su tercer penalti. Raro en él y más raro que Dani no optase por otro lanzador.
Pero el pichichi pasó enseguida de villano a meterse al público en el bolsillo con un golazo de dibujos animados que, ahora sí, desmoralizó a un gran Benidorm que nunca bajó los brazos.