El que manda en Castilla y León es el Ademar
Los leoneses se llevan el derbi ante el Atlético Valladolid tras un partido intenso (29-27)

Benites fue uno de los jugadores destacados del Ademar.
Pasará tiempo hasta que se reconozca como es debido el trabajo de este 'baby' Ademar (29-27) en una temporada que arrancó en agosto y se extenderá hasta junio con la Copa del Rey. Ni las bajas, ni la juventud fueron excusa en el derbi frente a un gran Atlético Valladolid que pudo sacar algo más de su visita al Palacio. Pero los de Gordo volvieron a demostrar que nunca entregan la cuchara, que se saben levantar cuando la cosa pinta fea y que creen en el proyecto.
Un partido competido hasta el final, con fases de buen juego y dominio para ambos equipos y que se empezó a decantar en las porterías. Bien Bar y notable alto Saeid, un día más. Todo en un día de despedidas en el Palacio de Deportes con el adiós de Marwan y Carlos Álvarez, que no pudo contener las lágrimas. Y ojo, porque pese a que la Cultural contraprogramó su celebración del ascenso casi a la misma hora, la afluencia no se resintió en el pabellón. Una jornada más sin cifra oficial de asistencia por parte del club leonés, pero con el compromiso por bandera de los seguidores. Por cierto, apretaron cuando hizo falta como en las grandes citas.
Miñambres, otro de los destacados, agitó la coctelera en los minutos iniciales de un duelo que empezaba con buen ritmo y la defensa marista concentrada. Ayudas constantes de los laterales y movilidad arriba forzando dos siete metros y dos exclusiones del Valladolid. Gran puesta en escena de los de Dani Gordo, que refrendó Saeid en la portería (5-4, minuto 10).
Sin embargo, Pisonero tenía un plan bien diseñado para frenar el ímpetu leonés gracias a una defensa incisiva y al trabajo de desgaste sobre la segunda línea. Y dio su fruto en parte, anulando el juego con los extremos al máximo posible. Darío y Carlos apenas gozaban de ocasiones y para cuando les llegaron se toparon con el guardameta (8-9, minuto 18). Una pérdida de Edu Fernández, ahogado por los defensores pucelanos, obligó a Gordo a detener el choque para reconducir a los suyos. Mal momento del Ademar, que en apenas dos minutos se vio tres abajo en el marcador y, lo que es peor, sin ideas ofensivas.
Bar contribuyó con sus paradas a que el Atlético Valladolid mantuviera la renta. Sin extremos, ni una gran dirección de juego, el Ademar se encomendó al tiro exterior de Edu.
Había que reaccionar cuanto antes o el derbi se iba a poner muy cuesta arriba. Otra vez subió el nivel atrás y la velocidad en los pases a la hora de atacar con grandes minutos, esta vez sí, de Adri Fernández en la sala de máquinas. Esa marcha más se tradujo en un +4 que volvía a poner las espadas en todo lo alto. Pájara superada y uno arriba al descanso gracias al cuarto gol desde los siete metros de Wasiak (14-13).
Tras la reanudación, el Ademar se reseteaba para dar descanso a Marwan y Edu de cara al último tramo. Si dejas correr a los de Gordo te pueden hacer un roto en un abrir y cerrar de ojos y para ese papel hay pocos que lo borden mejor que Carlos Álvarez. Ahora el +3 era local, aunque Oliveira y Pisonero júnior lo maquillaban con sendos tiros. Declaración de intenciones en la salida a pista del conjunto ademarista (19-16, minuto 38).
El Ademar llevaba la manija del derbi con un nivel notable en ambas áreas, encontrando a Benites en el pivote, corriendo siempre que podía y, sobre todo, exigiendo el máximo esfuerzo a su rival que, por cierto, no entregó la cuchara.
No hay mal que por bien no venga y la exclusión de Darío, muy dudosa, encendió los ánimos del respetable. Se echaba en falta esa presión extra de la grada. Pero lo cierto es que el Ademar se desconcertó en los minutos siguientes y lo que antes era claridad de ideas se tornó es espesura (21-22, minuto 46). Otra vez Dani a serenar los ánimos. Y funcionó.
Tremendo final de partido de ambos conjuntos. Marwan se despidió de la parroquia local a lo grande, lo mismo que Carlitos. Tomaron la responsabilidad de anotar y Miñambres, esta vez en los minutos relevantes, no se arrugó. El Ademar hizo un esfuerzo en defensa y el Valladolid se vio sorprendido. Cualquiera de los dos podía ganar. Los leoneses pudieron ponerse dos arribas en el último minuto, pero fallaron. A sufrir con la bola para los pucelanos, pero el derbi se quedó en casa.