Fútbol | Segunda Federación
Triunfo vital para el Atlético Astorga
Un gol de David Álvarez en el minuto 94 le da los tres puntos a los maragatos frente a la Sarriana y les hace depender de ellos mismos en la última jornada de Liga en Orense para salvarse

Los jugadores del Atlético Astorga celebran junto a su afición el gol de David Álvarez que sellaba su triunfo frente a la Sarriana.
ATLÉTICO ASTORGA 1
CD SARRIANA 0
Atlético Astorga: Martín; Sergio Fernández, Jesu, Sellés, Ceínos; Adri Álvarez, Ivi Vales (Ribeiro, min 77), Sekou (Canito, min 83), Albertín (David Álvarez, min. 83); Ayoub y Mario Sánchez.
Sarriana: Fernando; Piay, Maycon, David Vilán, Berardozzi; Arona (Freire, min 68), Keko, Iago, Parga, Millán (Boedo, min 75); Edu (Clavería, min 75), y Santi Gegunde (Hugo Villaverde, min 63).
Gol: 1-0, min 94: David Álvarez.
Árbitro: Colado Fernández (Comité asturiano). Mostró tarjeta amarilla a los locales Jesu, Mario Sánchez y Sellés y a los visitantes Berardozzi y Piay. Expulsó al jugador visitante David (2A, min 85) y al segundo entrenador del club lucense, Manuel Cabezas, por roja directa (min 85).
Incidencias: Estadio de La Eragudina. 850 espectadores con cerca de 150 seguidores de la Sarriana.
El Atlético Astorga tuvo que recurrir a la épica y a David Álvarez para superar un examen vital hacia la permanencia frente a la Sarriana (1-0). Su triunfo, firmado en el minuto 94, hace depender ahora a los maragatos de sí mismos para lograr el objetivo de la salvación.
Y todo tras un encuentro propio de aquellos en los que los dos equipos se juegan la vida y más que fútbol se presencian sobre el terreno en juego nervios, errores y a veces un querer y no poder de unos jugadores atenazados por la responsabilidad de lo que tienen en su mano. Más bien dicho en sus pies.
Con esas el Atlético Astorga, arropado por una afición fiel que llenó La Eragudina para dar alas a los suyos, fue el que mejor predisposición ponía sobre el terreno de juego en los compases iniciales. Suyo era el dominio aunque las imprecisiones le impidieron alcanzar el premio de un gol que le hubiera supuesto cierta tranquilidad.
Hasta un penalti en el área visitante se reclamaba por jugadores y afición aunque el árbitro no lo vio así.
Fueron pasando los minutos y ese tic-tac del reloj pasaba a convertirse en una losa para los locales que poco a poco veían como el rival se desperezaba e incluso llegaba a los dominios de Martín con peligro. La ocasión más clara iba a ser precisamente para la Sarriana tras un fallo de cobertura en la banda izquierda del ataque visitante que Tomás no concretó en gol por muy poco.
Un susto que llenaba de incertidumbre a la grada. Fueron los peores minutos de los de José Luis Lago que veían como su rival no se conformaba con las tablas y buscaba algo más. Hasta un intermedio que les vino bien para recomponer las ideas.
Tras el paso por vestuarios al Atlético Astorga le costó unos minutos en arrancar. Justo hasta que jugadores como Adri Álvarez se echaron al equipo sobre las espaldas. Una jugada que precisamente nacía de sus botas fue la primera que posibilitó a los maragatos llevar el peligro a la portería gallega.
Pero Mario Suárez remató de manera acrobática algo desviado y en el posterior disparon de Ayoub el balón se estrellaba en el pecho del portero.
Un minuto más tarde dos ocasiones casi seguidas. La primera con un pase de Adri Álvarez al que no llegó por poco Ayoub y la segunda con un lanzamiento del propio Adri que salía desviado por poco.
Los verdes parecían desatados y por su banda izquierda llegaban con frecuencia y peligro al área de la Sarriana. Pero esos minutos pasaron y el encuentro volvió a un ida y vuelta y a una concatenación de errores que no auguraba nada bueno.
Hasta que a los 85 minutos la segunda amarilla a David lo cambió todo. Con uno más el Atlético Astorga se fue a por el partido de manera clara. Salvo en una acción a los 87 minutos que pudo costarle cara y que Piay no acertó.
Ya con el tiempo cumplido y tras un lanzamiento desviado de Mario, David Álvarez, a los 94 minutos (el árbitro había ampliado a cinco la prolongación) culminaba una acción por la banda derecha en el ansiado 1-0. Un momento no apto para personas propensas a las taquicardias que llevó el delirio a la grada. Y la ilusión de que en Orense la próxima jornada, el Atlético Astorga debe ratificar la salvación. Depende de sí mismo para lograrlo.