Limpia en la Cultural Leonesa, se salve o no
FÚTBOL | 2ª DIVISIÓN. Con el equipo colista a falta de tres jornadas para el final de Liga el club leonés prepara una reestructuración profunda de la plantilla, independientemente de si obtiene la permanencia o sufre el descenso

La plantilla de la Cultural con la apoderada por orden de Aspire en el césped, Natichu Alvarado, se dirige a la afición del fondo sur.
La situación de la Cultural Leonesa SAD es crítica en Segunda División, con el equipo colista y a la espera del final del campeonato de Liga, a falta de tres jornadas, para realizar una reestructuración profunda (limpia) de la plantilla, independientemente de si logran la permanencia o sufren el descenso a Primera Federación, con sólo tres jugadores con contrato en vigor (Rodri, Calero y Yayo).
El equipo leonés se encuentra en el fondo de la tabla clasificatoria, aunque las opciones matemáticas existen cuando le quedan tres partidos por disputar, ante el Eibar (sábado 16 de mayo en el Reino de León a partir de las 16.15 horas), frente al Burgos CF (domingo 24 de mayo en el Reino de León a partir de las 18.30 horas) y finalmente contra la Real Sociedad B en San Sebastián en horario aún por concretar.
La situación culturalista es agónica tras encadenar interminables rachas sin ganar con cada uno de los tres técnicos que han pasado por el banquillo (Llona, Ziganda y De la Barrera). Con De la Barrera, el efecto se ha quedado en anécdota con 6 puntos de 36 posibles en los 12 encuentros que lleva al mando, sin una alineación definida y sin un sistema de juego ordenado y práctico que necesita un equipo leonés más que limitado, con la permisividad del que manda, tapado, el plan deportivo, Antonio Martínez, sin dar la cara y como asesor deportivo de la que gobierna la entidad deportiva por orden de Aspire. Manzanera no ha sido más que el mandado de Antonio Martínez y por derivación de Natichu Alvarado.
La limpia es inevitable, independientemente de la categoría en la que milite el equipo la próxima temporada. La actual situación límite y la mala planificación llevarán consigo una reestructuración total de la plantilla para el proyecto 2026-2027.
La continuidad de Rubén de la Barrera es la ordenada por Antonio Martínez (fue quien lo fichó), que ya se ocupó de contratar como director deportivo a Asier Goiria para que cumpla sus deseos, aunque el nuevo máximo responsable en materia deportiva afirmó en su presentación que el club no le ha impuesto que el preparador gallego siga en el cargo y que él será el que tome decisiones. Se verá. La estructura de propiedad Aspire buscará corregir los errores de esta campaña para evitar una crisis deportiva y económica mayor, especialmente si se confirma el descenso. La necesidad de un cambio de rumbo y de una plantilla competitiva parece unánime en el entorno del club, lo que augura un verano de muchos movimientos.