Diario de León

Fútbol

Magín, el bombo de León, se retira

El domingo animó por última vez a su querida Cultural: "He tomado la decisión. Ya no hay más bombo. Tengo 70 años y creo que es el momento de dejarlo"

Magín Cantón, con su bombo, anima a la Cultural Leonesa en un partido en el Reino de León.

Magín Cantón, con su bombo, anima a la Cultural Leonesa en un partido en el Reino de León.DL

Ángel Fraguas
León

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José Magín Cantón Juan (1956), el bombo de León, lo deja. El domingo animó por última vez a su querida Cultural: "He tomado la decisión. Ya no hay más bombo. Tengo 70 años y creo que es el momento". A continuación expresa: "He animado a muchos clubes, sobre todo a mi querida Cultural. He apoyado también con el bombo al Atlético Astorga, a la SD Ponferradina, a La Bañeza en una fase de acenso a Segunda División B, a la Peña en su ascenso a División de Honor Juvenil y al Zamora CF cuando lo entrenaba mi buen amigo Miguel Ángel Álvarez Tomé con Casas, que me trató muy bien, de presidente. Me reconoce la gente en Zamora cada vez que voy. Viví una bonita e inolvidable eliminatoria de ascenso a Segunda del Zamora contra el Linares. Sin olvidar cuando acudí a animar a la selección española en El Molinón por expreso deseo de Manolo el del bombo cuando fue operado de corazón, que me llamó para pedírmelo. No he olvidado a la impresionante afición de El Molinón coreando mi nombre. Una noche inolvidable. La Federación Española de Fútbol me trató de lujo. Lo mejor fue el juego de España y el resultado final. Ganó por 4-1 a Israel y eso nos acercó al Mundial de Rusia». Enseguida añade: «En algún bar de Gijón tienen mi foto con el bombo animando a España».

Cuarenta años con el bombo y su cuchara de madera, su chapela negra y esa inseparable elástica de la Cultural, recorriendo los campos de fútbol allá por donde ha jugado el equipo de su vida, la Cultural. El amor por su club es el verdadero motor que mueve y ha movido su corazón, que ya le ha dado algún susto.

«Ya iba a ver a la Cultural de niño con mi padre. Recuerdo el ascenso en el viejo Amilivia siendo muy niño, al lado de mi padre, ante el filial del Athletic Club de Bilbao y aquel golazo de Larrauri para delirio de un campo abarrotado. Siempre me impresionaba el ambiente. No puedo presenciar un partido sentado en mi asiento como socio del club. Lo mío es animar. Lo llevo en la sangre», afirma con gesto emocionado a sus 70 años de edad.

«El bombo y la cuchara de palo llevan conmigo cuarenta años. Hemos recorrido muchos campos, mucho barro, mojaduras, buenos y malos ratos, pero no me arrepiento de nada», señala Magín en la hora del adiós. Manifiesta sentirse orgulloso de mostrar su apoyo a equipos leoneses y de fuera de León, e incluso a la mismísima selección española de fútbol.

«De la Cultural tengo recuerdos de cuando me mantearon los jugadores para festejar el ascenso a Segunda División. Todos me trataron como si fuera uno más de la plantilla. Yeray, Gallar, Palatsí, Viti, Mario Ortiz, Julen Colinas... La Cultural me ha emocionado en muchas ocasiones. Me he llevado bien con todos los presidentes y cuando he criticado a algún entrenador siempre lo he hecho sin afán de faltar al respeto a nadie, sino porque siempre quiero que gane la Cultural. Aún recuerdo los calentones con Milo Abelleira que nos llamábamos de todo, pero siempre acabábamos nuestras discusiones con un sentido abrazo». Después, reconoce que son arranques de los que se arrepiente: «Quiero que gane siempre la Cultural».

«También estuve en Catar. Enseñé a los cataríes a animar con el bombo». Ahora Magín se sentará en su asiento del Reino de León a seguir a su equipo de toda la vida desde la grada. "Hay que subir la próxima temporada otra vez a Segunda División y no volver a bajar", afirma. Sólo un pesar: "La Cultural me ofreció una despedida y me retiro sin que me la haya hecho. Pero lo perdono. A la Cultural se lo perdono todo. Seguro que su único pensamiento ha estado en salvar al equipo del descenso, que por desgracia no ha podido ser".

Así se va Magín Cantón. Orgulloso.

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