La pegada de Francia mete miedo
FÚTBOL | MUNDIAL 2026. Diez goles en tres partidos. Les Bleus dejan claro que cuentan con un poderío ofensivo enorme gracias a futbolistas como Dembélé, Mbappé y Olise

Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé forman una pareja letal.
Estaba eclipsado por el brillo de Kilian Mbappé, pero en Boston salió el sol mundialista para Ousmane Dembélé. Llegó el gran día del mosquito, que con un 'hat trick' se reivindicó como el Balón de Oro y doble ganador de Champions que es. En 32 minutos se quitó de encima su escaso rendimiento en los Mundiales —fue campeón en Rusia 2018 y jugó la final de Catar 2022, pero no anotó su primer gol hasta la pasada jornada frente a Irak-, se llevó el MVP del encuentro y de paso demostró que el juego de ataque de Francia es mucho más que Mbappé. La selección bleu es una de las más goleadoras de la primera fase junto a Países Bajos y Alemania, las tres con diez tantos. Y ocho de ellos se los reparten sus dos grandes estrellas, que persiguen con cuatro dianas las cinco que ha anotado Messi en solo un par de duelos. Los otros dos los han anotado un Barcola que tiene que esperar su turno desde el banquillo, porque el poder ofensivo galo es tal que no hay sitio para todos, y un Doué que ha querido sumarse a la fiesta en el último minuto del encuentro.
Ante Noruega, Mbappé cambió el papel de goleador por el de asistente. Los dos primeros tantos llegaron de la misma forma, con el astro del Real Madrid aguantando en el centro del campo para abrir en profundidad a la derecha, donde Dembélé acaparó el protagonismo con dos remates que encarrilaban el pase de Francia como primera de grupo y dejando claro que es una de las selecciones más firmes en su candidatura a coser una nueva estrella mundialista en su escudo. Después de un decepcionante primer tiempo frente a Senegal, 'Les bleus' engrasaron su maquinaria y desde entonces han superado por la vía rápida a Irak y tampoco dieron opción a una Noruega que perdió su oportunidad al fallar un penalti al inicio de la segunda parte. Ante los nórdicos, Guy Stéphan, reemplazo de un Didier Deschamps que tuvo que viajar a Francia por la muerte de su madre, mantuvo ese esquema que divide al equipo en el orden de los cuatro defensas y dos pivotes y el vértigo de los cuatro delanteros.
Junto a Mbappé y Dembélé formaron Doue, quien a sus 21 años se ha estrenado como goleador en un Mundial después de ganar su segunda Champions con el PSG y un Olise que es el máximo asistente de la selección gala con tres pases de gol. El futbolista del Bayern Múnich sigue a su nivel de toda la temporada, rindiendo a un gran nivel, pero con una particularidad. En el club bávaro ataca por la banda derecha, mientras que en Francia está jugando por dentro. Con tanto talento junto, Olise es el 'sacrificado' para dejar su espacio a Dembélé por el costado derecho.
Pero da igual. Entre los cuatro se encargaron de triturar la defensa noruega con esas salidas en velocidad que tanto daño hacen a los rivales, y en el banquillo, como queda dicho, esperaba su turno otro campeón de Europa de clubes como Barcolá, o un Ryan Cherki que esta temporada ha cosechado 11 goles y 17 asistencias con el Manchester City, o un Jean-Philippe Mateta que ha sumado 16 goles con el Crystal Palace y ha ganado la Conference.
El debut de Stéphan Francia se ha divertido en esta primera fase, ha confirmado que llega al Mundial para pelear por el título y además ha regalado una victoria a su seleccionador y también a su ayudante, que tuvo un estreno muy feliz como técnico con galones, aunque sea por una emergencia. Porque para Guy Stéphan dirigir un encuentro mundialista es un premio a su trayectoria. A sus 69 años suma diez grandes torneos, nueve al lado de Deschamps con 'Les bleus' y uno más como seleccionador de Senegal, entre 2003 y 2005. Como entrenador comenzó hace cuatro décadas con los reservas del Caen en 1986.