JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ SEGUNDO TÉCNICO DEL TENERIFE, CAMPEÓN DE LA COPA DE LA REINA DE VOLEIBOL
«León está perdiendo su afición al volei»
El pasado domingo vivió el éxito que supone alcanzar el título en la Copa de la Reina de voleibol como segundo técnico del Tenerife, sin duda alguna el
-¿Que se siente al lograr un título de la importancia de la Copa de la Reina? -Mucha responsabilidad. Cuando llegamos a Albacete lo hacíamos en una situación delicada tras cosechar dos derrotas consecutivas, una en la Liga en casa y otra en competición europea. Esos resultados hicieron que la presión, especialmente para el cuerpo técnico, fuera grande. Pasamos un fin de semana duro pero tras lograr el título la satisfacción fue mucho mayor. A nivel personal fue un desahogo, mientras que colectivamente fue una satisfacción enorme y la mejor respuesta para toda la gente que nos ha apoyado. -¿Como fue su llegada al Tenerife? -Al acabar la carrera de Educación Física en el Inef Luis Muchaga, director técnico de la Federación, me llamó para ser su segundo en la concentración permanente de la selección nacional juvenil, primero en Palencia y luego en Valladolid. Al acabar mi ciclo de dos años recibí una oferta del CV Pinguele, de la División de Honor. Allí cogí experiencia como técnico y tras finalizar la temporada en séptima posición recibí una oferta del seleccionador nacional femenino Aurelio Ureña para ser su segundo. A la siguiente temporada me llamaron del Ávila pero por diferentes circunstancias no llegamos a un acuerdo y me pasé un año en blanco. Este año fue el Tenerife, y en concreto su primer entrenador Daniel Gallardo, el que me llamó. Acepté la propuesta de ser su segundo y con ello la posibilidad de ganar títulos como el que logramos el domingo en la Copa. -Pero antes de entrenar, supongo que también jugó durante muchos años. -Bastantes. Empecé de la mano de Pepe Valladares en el Agustinos y luego seguí con él en la Universidad. Incluso llegué a ser entrenador del equipo masculino. Selección y Tenerife -Usted ha probado el banquillo desde dos vertientes, la de la selección y la de un equipo como el Tenerife, ¿son diferentes? -Sin duda alguna. En un club tienes la posibilidad de hacer más cosas, de trabajar individualmente con las jugadoras ya que dispones de más tiempo, mientras que en la selección lo principal son los sistemas. También en un club tienes más responsabilidades. En mi caso, el Tenerife es un club que lleva ganando ocho ediciones de la Copa de la Reina, sin contar los títulos ligueros. Aquí la gente te exige ganar y además hacerlo con buen juego, mientras que en la selección también se busca la victoria, pero los objetivos son menores o a más largo plazo. -¿Ha cambiado mucho el voleibol español en los últimos años? -Desde los Juegos Olímpicos de Barcelona, bastante. Allí se dio un salto de calidad importante. Ayudó a que los jugadores españoles pudiesen jugar en ligas importantes como la italiana y eso contribuyó a que la calidad fuera creciendo. En el caso de las chicas también se ha crecido, pero menos y de diferente manera. Así, si en los chicos los jugadores se iban a jugar fuera en el caso de las chicas es todo lo contrario. En la Liga española recalan muchas y muy buenas jugadoras y eso también sirve para que aumente el nivel de las españolas. A veces se dice que los equipos tienen muchas extranjeras y que eso puede perjudicar a las jugadoras nacionales pero a mi modo de ver eso no ocurre ya que si las que vienen son buenas eso hace que las españolas también tengan que serlo para poder jugar en los equipos. Esa circunstancia, no debemos negarlo, ha hecho que el voleibol femenino español sea similar al de Alemania, Francia o Polonia, países que hasta hace poco nos superaban claramente. Lo de Italia todavía esta algo lejos. -¿Es tan diferente el voleibol masculino del femenino? -En el voleibol masculino prima mucho la condición física de los jugadores, la potencia de ataque. En chicos puedes tener unos pocos jugadores muy buenos y eso te puede permitir ganar partidos, pero en las chicas es diferente. A la condición física hay que unir la calidad de las jugadoras y un equilibrio en todas las facetas del juego. Y es que en categoría femenina puedes tener un equipo con una condición física sobresaliente pero si fallan en la calidad estás perdido. -En los últimos años han llegado a España un buen número de entrenadores extranjeros, ¿han sido determinantes para el despegue del voleibol nacional? -En alguno casos sí, mientras que en otros su contribución ha sido nula. Por desgracia, en este país se valora más lo que viene de fuera que lo que tienes dentro. No voy a negar que los técnicos extranjeros han aportado mucho a este deporte en España pero no todos. Como en el caso de las jugadoras, si los que vienen aportan cosas interesantes bienvenidos sean, pero si no es así, en España hay suficientes entrenadores para hacerse cargo de los equipos. -¿Sigue siendo el voleibol el hermano pequeño de otras disciplinas deportivas? -Está claro que sí. Mientras que no tengamos un empujón de al televisión seguiremos así. La televisión, quieras o no, es fundamental para dar a conocer las cosas, en este caso el voleibol. Pero hasta el momento su interés por nosotros pasa por ser disciplinas de relleno para ocupar determinados espacios. Un ejemplo se vio en la Copa de la Reina cuando La 2 de Televisión Española dio la final en diferido, pero sólo dos sets y como nexo de unión entre el ciclismo y el balonmano. Esa circunstancia hace que los patrocinadores no se fijen en nosotros y que, de una u otra manera, la captación de jugadores sea menor. Espero que todo cambie y que por fin el voleibol logre el despegue que verdaderamente se merece.