TERCERA DIVISIÓN
La Bañeza sigue firme
La escuadra morada demostró ante uno de los rivales directos su auténtica valía y que lo acontecido en las últimas jornadas ya es historia. La valía y calidad de los jugadores bañezanos en los momentos clave fue decisiva. El cam

Josines sentencia el encuentro en tiempo de descuento
Creaba un poco de incertidumbre el equipo de la futura «ciudad del circuito» tras los últimos resultados cosechados y jugando ante uno de los conjuntos fuertes del grupo, que están en la pomada disputándose los puestos de privil egio. El partido comenzó con mucho respeto para las dos escuadras y parecía que se estaban estudiando uno a otro. El estado del terreno no ayudaba en nada al buen juego siendo totalmente irregular. El dominio correspondía a los bañezanos pero sin llegar demasiado a la portería soriana. La cantidad de faltas avecinaban un partido bronco y que se podía romper en cualquier momento, bien por un fallo o por alguna expulsión. Así llegó el minuto 33 donde en un saque de esquina Calleja adelantó al equipo de Luis Carnicero. A partir de ahí, los sorianos intentaron contrarrestar la ventaja, pero nunca llegaban con peligro a la portería defendida por Javi. Tras el descanso continuó la misma tónica y se produjo la expulsión del visitante Fernando. Esto parecía que iba a variar el destino del encuentro, pero en una falta lateral Gualberto II materializó el empate. Los bañezanos, lejos de desmoralizarse, volvieron a hacerse con las riendas del partido y Rupi en un rechace de una jugada que había comenzado en un córner hizo el segundo tanto. Este gol hundió a los de San Leonardo y el vendaval bañezano empezó a funcionar, desaprovechando numerosísimas ocasiones tanto por Ballesteros, como Alfredo y Josines, unas por propios errores y otras por acierto del portero Íñigo que hicieron que el marcador no aumentara y la goleada se produjera. El domingo de carnaval y el horario matinal trajeron buenas sensaciones al equipo de Luis Carnicero que mantiene esa segunda posición tras unos últimos enfrentamientos titubeantes que han dado paso a un buen futuro.