FÓRMULA-1
McLaren y Williams, contra los cambios de Mosley
La Federación Internacional de Automovilismo está dispuesta a dar un cambio radical a la Fórmula-1 del futuro. El principal objetivo es la reducción de costes, para así evitar que las parrillas de salida cuenten cada año con menos bólidos. Pocos días antes de que dé comienzo la temporada 2003, los equipos McLaren y Williams han realizado un comunicado conjunto en el que se oponen a algunas modificaciones de la reglamentación que desea introducir la FIA, y tienen intención de llevar este caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, ya que consideran que la FIA actúa de forma unilateral y sin contar con la opinión de las escuderías. Ron Dennis y Frank Williams acusan a Max Mosley de introducir una serie de normas que consideran van en contra del espíritu de la F1. También le han enviado una carta de seis páginas en la que piden un arbitraje deportivo para cambiar las nuevas normas. Consideran que algunas de éstas atentan directamente contra la seguridad. Este es el caso de reducir el número de horas para preparar los coches entre la calificación y la carrera. Si antes se contaba con más de 18 horas, ahora con tan sólo dos y media. Además, la no utilización de la telemetría, evitará que los equipos detecten averías en los monoplazas cuando están rodando. Max Mosley no tardó en dar respuesta, y mostró su desacuerdo ante la carta recibida. Mosley opina que estos cambios son necesarios para que no desaparezcan más equipos de las parrillas de salida. «En los últimos doce meses, Prost y Arrows ya no están en la F1, y otros dos equipos están también con problemas», comenzó diciendo Mosley. Ferrari, campeona del mundo de constructores los últimos cuatro años, encabeza la lista de diez equipos inscritos para el Campeonato del Mundo de Fórmula Uno, el número más bajo desde 1971. La décena de escuderías pujarán por el título de campeón del mundial de automovilismo.