PRIMERA DIVISIÓN
El Celta vence sin juego ni ambición
El Celta logró una triste victoria con un juego insulso y sin ambición ante un Betis que lo intentó todo en la segunda parte pero no encontró la manera de certificar su claro dominio en dicho período. Desde ambas ciudades se est

El céltico Edu lucha por el control de un balón con el bético Varela
El peligro por parte local llegaba de las botas de Gustavo López, bien conjuntado con Velasco en la banda derecha, única zona de la que se tuvieron que preocupar los verdiblancos, porque Edu tuvo el día negro y además actúo con querencia hacia el medio. El Betis movía siempre el balón buscando a Joaquín. El extremo internacional fue de los que más empeño puso, pero sus centros eran complicados de rematar dada la diferencia de envergadura entre su compañero Dani y el central Sergio. De esta manera, con pocos recursos por ambos lados, el juego transcurrió a ráfagas y sin excesivas molestias para los porteros, hasta que Juanfran protagonizó una llegada hasta la línea de fondo con centro que se paseó entre varios jugadores para finalmente alcanzar la posición de Mostovoi. El ruso definió sin aspavientos y con la calidad que atesora, haciendo sencillo lo complicado para adelantar a su equipo en un momento importante al filo del descanso. En el segundo tiempo, Víctor Fernández rectificó y devolvió a Fernando a la punta del ataque en detrimento de un Dani más atento a su inusitado protagonismo durante la semana, que fue sustituido por Capi. El cambio mejoró las prestaciones del Betis que se fue creciendo mientras el Celta se convertía en ese equipo timorato que tantas veces se ha visto por Balaídos en la última época. Los vigueses no quisieron saber nada de lo que se refiriera a la creación de juego y para colmo Miguel Ángel Lotina no tuvo fortuna seriamente con las sustituciones incluyendo a hombres como Vagner y Catanha que no aportaron absolutamente nada dada la situación. Los jugadores béticos tuvieron casi siempre el balón en los pies y circularon una y otra vez bordeando la línea defensiva celeste al más puro estilo de balonmano, pero no tuvieron fortuna. Primero fue un lanzamiento de Luis Fernández rebotado que golpeó en el poste por su cara exterior y a última hora un remate cercano del central Juanito tras dejada de Capi que milagrosamente acabó en las manos de Cavallero.