FASE DE ASCENSO A SEGUNDA DIVISIÓN B
El Promesas pagó la novatada
Si antes del partido le hubieran ofrecido al Promesas la igualada que finalmente obtuvo en Mieres, sin duda los de José habrían aceptado. Sin embargo, si se tiene en cuenta que el Caudal jugó todo el partido

Rubén controla un balón ante el delantero Armando, uno de los mejores jugadores con que cuenta Bobes
La fase de ascenso ha empezado bien para el Promesas Ponferrada, pero todavía lo pudo haber hecho de forma mucho más satisfactoria. ¿Por qué?, muy sencillo, el Caudal se quedó con un hombre menos cuando sólo se habían jugado seis minutos. Cotarelo y Boli disputan un balón sobre el encharcado césped del Hermanos Antuña, cayendo ambos por los suelos. En ese momento, el defensor asturiano lanzó una patada al valdorrés, circunstancia que apreció el árbitro auxiliar de Ferreiro Varela. Informado el principal, Boli vio la tarjeta roja y acto seguido tuvo lugar una acción surrealista. Un aficionado local, entrado en años (y daba la impresión que también en alcohol) saltó al campo sin quitar el puro de la boca y agarró por el cuello al juez de línea, cayendo él mismo al suelo sin que el árbitro asistente sufriera daños mayores. Lo curioso es que el agresor regresó tranquilamente a su asiento y siguió cargando desde allí contra los árbitros. Las cosas empezaban bien para los ponferradinos, pero nadie podía sospechar que a partir de ese instante sería el Caudal quien controlara la situación. De forma sorprendente, José Díez mantuvo los tres centrales (Fernando, Rubén y Ministro) con Raúl y Guti por bandas. En el centro del campo Eduardo y Pablo no eran capaces de dominar a sus oponentes y más arriba Cotarelo y Alberto apenas existieron en el primer acto. Sólo Lago daba señales de vida, pero sin encontrar demasiada colaboración. Por contra, el Caudal sólo efectuó una variación tras perder a Boli, que era el lateral zurdo. El capitán Cobles, que salió de central, siguió cuidando de su parcela y vigilando la banda, dada la escasa peligrosidad que demostraban por allí Cotarelo y Raúl. Después de un primer tiempo aburridísimo, Mini acertó a cabecear a la red un centro de Falo que había botado una falta lejana. Con ese marcador se acabó la accidentada primera mitad. Para mayor extrañeza, José no movió el banquillo en el descanso y el primer cambio que hizo, ya en la prolongación, fue el Tito por Raúl en el lateral diestro. El Caudal seguía mandando hasta que Lago se empezó a dejar notar, mandando un balón al poste en saque de falta. La posterior entrada de Jarero e Iván Blanco propiciaron un final presionante de los bercianos, en el que Alberto acertó a cabecear a la red un balón que envió Eduardo desde la derecha. El hábil delantero leonés se anticipó a los defensores en el primer poste, con la consiguiente alegría de los visitantes.