Eliseo Martín, el otro africano
El español se colgó un bronce que rompe la hegemonía de los atletas del continente negro Álbu

Eliseo Martín hizo una carrera espectacular para alzarse con el bronce
Eliseo Martín es un privilegiado. Este martes, en una final de 3.000 m. obstáculos de locura, hizo realidad un viejo sueño del atletismo español: colarse en un podio reservado históricamente para los africanos. Este propósito estaba más cada vez más cerca gracias a Alberto García y Luismi Martín Berlanas. Hubo que esperar al noveno campeonato del mundo para que llegase el premio. Eliseo Martín, que maniobró con un gran inteligencia, sin obcecarse ante los delirantes cambios de ritmo que se producían en la cabeza (el primer kilómetro se pasó en 2:36.24), esperó su momento. Sólo atacó una vez, pero fue definitivo, para colgarse la medalla de bronce y lograr el mejor registro de su vida (8:09.09). Las mayores recompensas se la iban a disputar dos fondistas nacidos en Kenia, aunque uno de ellos, Saif Said Shahin (8:04.39), comprado literalmente por Qatar por un millón de dólares, acabó con la supremacía de su país de origen, en el que nació bajó el nombre de Stephen Cherono, al imponerse en la recta final a Reuben Kosgei (8:05.11), campeón olímpico y mundial. Eliseo Martín cazó a otro español sobresaliente, Luismi Martín Berlanas, el hombre que durante toda la carrera hizo de enlace con los destacados. El madrileño, cuarto hace dos años, en lo que hasta el momento era la mayor aproximación al dominio africano, tropezó en el obstáculo de la contrameta y perdió sus posibilidades. Berlanas acabó sexto. El tercer español, José Luis Blanco, también obtuvo una recompensa, aunque menor, al acabar octavo, en los puestos de finalista, en su primer Mundial. Desde que Francesco Panatta se adjudicó el título en Roma'87, la prueba de los 3.000 metros obstáculos era coto privado de los africanos, en especial de los kenianos, que, al margen del tercer puesto, sólo dejaban escapar una medalla de plata hace dos años para el marroquí Alí Ezzine. La amenaza española era inminente y París puede convertirse en un punto de inflexión tras el tercer puesto logrado por el oscense Eliseo Martín, un prodigio de regularidad ha estado en todas las finales desde 1998 que merecía este premio. Alozie, por los pelos Glory Alozie estará nuevamente en la final de un campeonato del mundo después de que su cambio de nacionalidad le impidiera competir en Edmonton hace dos años. La subcampeona mundial y olímpica como nigeriana sufrió más de la cuenta en unas semifinales dramáticas que superó por tiempos (12.81) y en las que cayó la gran favorita, Gail Devers. Marta Domínguez, a la final Marta Domínguez, en una carrera lanzada a un ritmo muy elevado, respondió a las exigencias que le presentó la prueba y, con la clasificación asegurada, se dejó llevar en los últimos 150 metros para rubricar su mejor marca personal (14:48.33), casi diez segundos por debajo de su anterior registro. La palentina estaba radiante tras su debut. «He llegado en mi mejor momento de forma. Ahora sólo me preocupa ver cómo respondo a este esfuerzo dentro de cuatro días», explicó la atleta. Mario Pestano, octavo Mario Pestano logró finalizó octavo en la prueba de lanzamiento de disco. El canario, que se entrena en León junto a Manolo Martínez a las órdenes de Carlos Burón, colmo sus expectativas, ya que llegaba a París con molestias en la zona intercostal que le habían impedido brillar durante toda la temporada. El atleta se siente «entre los grandes del lanzamiento de disco» Iván Rodríguez cumplió Por otra parte, Iván Rodríguez cumplió en 400 metros vallas, y a pesar de ser sexto en su eliminatoria, se clasificó por tiempos después de lograr su mejor marca de este año (49.37).