Final amargo a un año de ensueño
Fernando Alonso concluye la temporada con una victoria, tres podios, dos 'poles' y una vuelta rápida en carrera, bagaje que nadie hubiese imaginado al principio

Momento en el que Fernando Alonso entra victorioso en la meta del Gran Premio de Hungría
Fernando Alonso (Renault) ha concluido una temporada de ensueño en la que ha logrado una victoria, terminado otras tres veces en el podio, dos «poles» y ha conseguido una vuelta rápida en carrera, pero el abandono en las dos últimas carreras, sobre todo el domingo en Japón, han hecho que el final sea amargo. Si antes de empezar la temporada, en la que ha sido la indiscutible revelación, se hubiera conformado con subir al podio en alguna ocasión, tal y como ha transcurrido ésta los logros podían haber sido aún mayores y la avería de ayer le impidió despedirse con una nueva victoria. Desde la primera prueba de la temporada se comprobó que el potencial del piloto asturiano era muy superior a los objetivos que se había trazado el equipo Renault y él mismo y después de protagonizar un espectacular inicio de carrera que le llevó desde el décimo puesto en la formación al segundo en tan solo diez vueltas. Cuando acosaba al líder, el colombiano Juan Pablo Montoya (Williams-BMW), el accidente del brasileño Rubens Barrichello (Ferrari) obligaba a neutralizar la carrera y el equipo le hacía detenerse en ese momento para repostar y cambiar neumáticos, lo que le privaba de toda posibilidad de éxito y al final tan solo sería séptimo y sumaría sus dos primeros puntos para el mundial. En la segunda carrera, Malasia, Fernando Alonso iba a comenzar a inscribir su nombre en el libro de los records de la Fórmula Uno, al convertirse primero en el más joven en conseguir el primer puesto en la formación de salida y veinticuatro horas después en el más joven en subir al podio tercero. En Brasil se le volvería de nuevo a escapar la posibilidad de vencer, al colisionar contra una rueda que había quedado en mitad de la pista tras un accidente y se tuvo que conformar con el tercer puesto, sin poder subir al podio, y en una cama de un hospital de Sao Paulo. En España no dio respiro en las 65 vueltas de que constaba la carrera a Michael Schumacher y cruzaba la meta a cinco segundos. Canadá, en un circuito de los menos favorables para Renault, Alonso volvía a inscribir su nombre en el libro de los records de la Fórmula Uno, al ser el piloto más joven, por tan solo un día, en conseguir al vuelta rápida en carrera. Situado durante la primera mitad de la temporada en el tercer puesto de la clasificación del campeonato del mundo de pilotos, su gran día de gloria llegaría el 24 de agosto, en Hungría, en el que volvería a conquistar el primer puesto en la formación de salida y se convertiría en el más joven vencedor en un Gran Premio. No solo dominó la carrera de principio a fin, sino que iba a conseguir algo que hasta el momento no ha logrado otro piloto, sacar una vuelta de ventaja al mismísimo Schumacher. Después de haber conseguido lo inimaginable, las tres últimas carreras del año no han sido precisamente lo que Alonso esperaba. El asturiano aún podía aspirar a finalizar la temporada en cuarta posición, pero las averías mecánicas han dejado un sabor amargo a una temporada que pocos hubieran podido soñar cuando se inició.