Cruce de cánticos de felicitación en las dos aficiones al final del choque
Entre los gestos especialmente bonitos que ha tenido la Copa de Europa este año, figura la finalización del choque de ayer, cuando desde la grada de preferencia, los Blue Fox, aficionados del Montpellier, jalearon con sus cánticos de «¡Ademar, Ademar!» a los aficionados leoneses, que devolvieron la misma señal coreando el nombre del equipo rival. Por si hubiera sido poco significativo el asunto, el intercambio de bufandas posterior, resultó entrañable. Los aficionados leoneses viajaron de vuelta a España tras el autobús del equipo leonés, en otro vehículo que les había dejado en la población francesa a las nueve de la mañana y que en menos de 12 horas, hubieron de emprender el retorno a León. Todo un ejemplo de dedicación desinteresada a unos colores. Los expedicionarios del bus oficial, con la plantilla y la directiva, y los del grupo de acompañantes, volvieron juntos por carretera y llegaron esta mañana a las 8.00 horas.