El Real Madrid confía en el efecto Ronaldo para olvidarse del bache
Queiroz cuenta con el brasileño en su afán de recuperar la dinámica ganadora ante el Mónaco
Al mal tiempo buena cara. Jugadores del Madrid tan significativos como el capitán Raúl, los galácticos Zidane y Beckham y el abnegado Salgado salieron este lunes a la palestra para trasladar a su afición una imagen de optimismo, de seguridad en sí mismos y de convencimiento de que el próximo miércoles, ante el Mónaco de Morientes, cambiará la racha de juego y resultados. Sin poner excusas a las derrotas, ni entrar en polémicas que consideran estériles con su técnico Carlos Queiroz, que según dijo Salgado «se equivoca exactamente igual que los futbolistas», los merengues recordaron que hace dos años, cuando el Madrid sufrió el centenariazo copero ante el Deportivo, terminó conquistando la novena Copa de Europa, ante el Leverkusen. El principal motivo para sonreír, pese a perder la final de Copa y cosechar dos empates y una derrota en las tres últimas jornadas de Liga, se fundamenta en la recuperación de Ronaldo. El astro brasileño tiene muchas opciones de jugar ante el Mónaco, si bien este lunes realizó el primer entrenamiento de verdad desde que hace 16 días cayó lesionado en su bíceps femoral. Se ejercitó con sus compañeros, junto a los suplentes y Roberto Carlos, sancionado frente a los franceses, tocó el balón con normalidad y, según indica el parte médico, «sigue su proceso de recuperación con la incorporación a los entrenamientos». Su aportación se antoja imprescindible , pero Queiroz alberga dudas porque sabe que alinearle desde el principio entraña cierto riesgo. Si Ronaldo mejora, Raúl, autor de dos goles en San Mamés, es duda ante el equipo de Deschamps por una contractura en los isquiosurales de su pierna derecha que le impidió entrenarse ayer. Pendiente de su evolución, Queiroz no conocerá hasta hoy si podrá alinear a su once de gala, excepción de Roberto Carlos. No mirar atrás Raúl, en declaraciones a la web de club, aseguró que el Madrid no debe de mirar ni de preocuparse por los que están por debajo, ya que todavía depende de sí mismo, se encuentra en una «posición privilegiada» y si gana el miércoles al Mónaco volverá a «coger la onda». Según el capitán, pese a lo sucedido en Bilbao y en la Copa «no hay intranquilidad sino optimismo». Mirando el lado positivo, Raúl dice que firmaría lo que sucedió hace dos años, con esa Copa de Europa que hizo olvidar todos los lamentos previos.