Campeona del Mundo de Kárate Universitario por equipos
«Las chicas somos más reservonas»

Estefanía García asegura que, al margen de los ránking, ella prefiere valorarse de un escalón a otro
Habla con tanta velocidad como ejecuta sus movimientos sobre el tatami, pero sin dejarse nada en el camino: inteligencia y rapidez; también picardía. Estefanía García, como el arriero del corrido mejicano, repite que no hay que llegar primero. Hay que saber llegar. -Las chicas son guerreras, pero además karatecas... -Yo llevo 21 años haciendo kárate; desde que tenía 6. Empecé en el colegio, como actividad extraescolar gracias a mi padre y, a partir, de ahí, primero unido al atletismo, seguí mi carrera. -Así que la fórmula se resume en: apuntarse y seguir. -Si quieres estar arriba no te basta sólo con ser un karateca normal, tienes que tener cualidades: flexibilidad, rapidez..., y sobre todo tener picardía y maestría en el terreno de juego. También hacen falta muchas ganas. -Muchas ganas es sinónimo de mucho entrenamiento. -El entrenamiento depende de la fase de la temporada. Si es prepataroria entrenas 4 ó 5 días a la semana; si ya estás en plena temporada hay que dedicarle 6 días; y si ya tienes la competición cerca son necesario dos sesiones diarias. Vale más la calidad que la cantidad. -¿Qué lo diferencia de otras artes marciales? -El kárate son más golpeos de piernas, de puños, proyecciones, barridos...; el judo son más barridos y proyecciones; y el taekwondo son más técnicas de patada. Hablo principalmente de competición. -Sin embargo, ustedes no son olímpicos. -La vía olímpica está completa. Antes había razones de unificación entre federaciones, pero ahora mismo el reglamento está encaminado. Sólo sería cuestión burocrática. Preguntas y cada uno te dice una cosa... -Cuando usted sale al tatami, ¿qué es lo principal? -En competición es el que primero marque, no el que más fuerte llegue. Mi golpe puede no ser tan fuerte, pero sí más listo, porque he buscado el hueco. Por eso, en equipos no es como en judo, tú peleas con cualquier chica porque se basa en la velocidad de llegada. -Entonces, da igual si está delante un chico o una chica. -Es diferente la forma de pelear. Nosotras somos más reservonas y por eso, a veces, no es tan vistoso un combate de chicas como de chicos. Es una manera diferente de sentir un combate, no tan físico. Ellos arriesgan más, pero nosotras valoramos mucho las circunstancias. Somos más tácticas. -¿Eso no implicará discriminación alguna con respecto al sexo femenino? -No estamos discriminadas. Lo que pasa es que el número de licencias, según crecen las niñas, es menor. Esto no es sólo en el kárate sino en todos los deportes. La media de chicas que después de los 20 años siguen practicando algún deporte es bajísima y eso es lo que nos discrimina para que tengamos menos patrocinios. -No es su caso, porque no va a ser cuestión de bajarse ahora que se está entre las mejores del mundo. -No me gusta hacer ránking, prefiero ir valorándome de un escalón a otro. Yo me guío por sensaciones y en este último me he encontrado muy a gusto en el tatami. -¿Hasta dónde habrá que seguirla? -Lo que quería cumplir lo estoy cumpliendo. Me faltaría un metal individual en un absoluto, pero mi prioridad es divertirme.