40 millones de jugadas al segundo y es idiota
Una Computadora Como Hydra, capaz de procesar 40 millones de jugadas de ajedrez por segundo, tiene en aspectos estratégicos comportamientos propios de un idiota. Era sabido, pero quedó patente estos pasados días durante el primer campeonato del mundo entre programas de ajedrez de elite y jugadores de máximo nivel ajedrecístico celebrado en Bilbao y en el que en el duelo entre computadoras y humanos resultaron ganadoras las máquinas por 8,5 puntos a 3,5. El campeonato, concebido como una especie de competición por equipos -tres programas 'versus' tres personas-, ha resultado más un experimento que una contienda ajedrecista al uso. Tras los resultados deportivos, en los próximos días se efectuarán las evaluaciones, los análisis, algo natural en el ajedrez, y con mayor motivo en este caso porque lleva un componente científico. Sin embargo, a tenor de las partidas disputadas en Bilbao, los estudiosos de este fenómeno del juego entre máquinas y humanos ya tienen claro que las computadoras son imbatibles en lo táctico. Para ellos, resulta un error «plantar cara a la máquina» porque en esos «cuerpo a cuerpo» los programas tienen cálculos exactos y el jugador siempre comete fallos o toma decisiones imperfectas en un momento cualquiera del juego. En cambio, en la estrategia pura, las máquinas son inferiores. El hombre con talento grande para el ajedrez es una especie de «manantial» de recursos y con sus ideas a lo largo de la partida puede despistar al programa, incluso provocar su caída en comportamientos idiotas, errores infantiles. La posibilidad de victoria está en arrastrar al rival al terreno más conveniente. Eso hicieron en Bilbao los ucranianos Ruslam Ponomariov y el 'niño' Sergei Karjakin y el búlgaro Veselin Topalov. Pero las máquinas apellidadas Hydra, Fritz y Junior, ésta última la más batible, se resistieron, aguantaron la mano maestra de los jugadores y les vencieron con su juego firme. En Bilbao, Hydra y Junior tuvieron un guía en la sala de juego, pero sus movimientos fueron realizados desde Emiratos Arabes Unidos e Israel, y en el caso de Fritz desde la misma sede de la competición mediante la aplicación de un sencillo CD al ordenador. La potente Hydra no está para largos desplazamientos. La máquina, que tiene 16 procesadores y puede manejar 40 millones de partidas de ajedrez cada segundo, pesa 350 kilos y está asentada en Abu Dhabi. Los cientos de personas que siguieron la competición en el escenario de la competición, bien siguiendo los movimientos en los tableros cerca de los jugadores o a través de una pantalla y recibiendo comentarios de expertos analistas, se preguntaron si los humanos hubieran podido vencer entrenándose específicamente con computadoras, y no con otros jugadores. Naturalmente, las máquinas serían invencibles si fueran capaces de asimilar todas las jugadas posibles. Pero esto resulta un imposible, al menos de momento, porque los ordenadores deberían guardar un número de partidas no inferior a un 1 más 123 ceros.