Campeón del Mundo de Rallies
«El cariño es mejor que los podios»
Carlos Sainz es el piloto más laureado de la historia de los rallies. Ahora es el momento del adiós, de los homenajes después de quince años en la elite. Mucho ha cambiado el piloto español desde entonces. Cuenta con su propio helicóptero, que pilota personalmente; es copropietario de un jet, que le ha permitido ganar días al calendario para estar junto a su familia, ya que lo utilizaba en desplazamientos a rallies europeos y evitar escalas cuando volvía de pruebas como Chipre, Córcega, Cerdeña o Turquía. Dentro de quince días, cuando termine la prueba australiana, tendrá tiempo para dedicarse a todas sus pasiones. -¿Cuál es el mejor regalo que se lleva de este fin de semana? -El podio no, desde luego. Ni el tercer puesto. E incluso si hubiera logrado la victoria, tampoco hubiera sido el mejor regalo. Una victoria más o una victoria menos a estas alturas varía algo, pero no tanto. Lo más importante es que siempre al final de la vida de un deportista quedan por delante muchas cosas, y este fin de semana ha sido el cariño de la gente el premio mayor que he podido recibir, cuando daba igual si hubiese hecho cuarto, quinto o lo que fuera. El cariño es meor que los podios. -La despedida ha provocado que la gente se dé cuenta de que le va a faltar algo ahora. -Eso trataba de explicar. Cuando llega el momento de decir adiós y que saben que me voy, a lo mejor han sabido agradecerme ese esfuerzo de tantos años en los rallies, y lo han hecho de esa manera. Entre la afición y yo siempre ha habido un buen nexo de unión y he sentido el apoyo siempre, pero este año ha sido más emotivo que nunca, o al menos ha sido lo que he sentido. -Dentro de ese apoyo de los hinchas españoles, ¿le ha llamado algo especialmente la atención? -La unanimidad del cariño. En cada pueblo, en cada control, en cada entrada a la asistencia, infinidad de comentarios y eso no se olvida. Pero lo que más me impactó fue cuando veníamos por la autopista. Se me colocó uno al lado mío y me vino escoltado junto a mí, llorando dentro del coche, ha sido algo muy emotivo también. Un fin de semana lleno de emociones. -Y usted correspondía saludando desde el coche mientras conducía. Algo insólito. -Bueno, no lo había hecho nunca, pero en la última parte del tramo final, en la horquilla famosa me he decido a bajar la ventanilla y a saludar. Es la primera vez que lo hacía y creo que era la ocasión. -Acabará su andadura por el Mundial con 195 rallies. ¿Se ha planteado correr en algún momento cinco más para llegar a 200? -Tener 180, 200 o 210 creo que es igual. -¿Y por qué no cerrar su palmarés con una cifra redonda? -Creo que lo más importante no es la cantidad sino la calidad, y lo que da la calidad es ese 50% de podios conseguidos (96 podios en 195 participaciones y en 149 rallies acabados). ¿Cantidad? Hombre, puedo correr dentro de diez años alguna prueba en el Grupo N, pero lo importante es la calidad y no la cantidad. -¿Participar en alguna especialidad fuera de los rallies? -(Después de unos momentos de suspiros). No descarto nada, y de hacer lo que haga será algo no inmediato, no el Dakar 2005, por ejemplo. Si participo en alguna otra cosa será haciéndolo bien, muy pensado y al mejor nivel. Decir si voy a hacer esto o lo otro es prematuro. Ahora voy a entrar en un periodo de reflexión y voy a pensar qué voy a hacer. De momento tengo muchas cosas de que disfrutar y que no he hecho, como llevar a los niños al colegio durante la semana.