La natación pierde a su Zar
EL NADADOR ruso Alexander Popov, de 33 años y uno de los más grandes de las piscinas en la última década, tiene tomada ya la decisión de poner fin a su carrera deportiva. A pesar de que su adiós no es aún oficial, el Zar ha optado dejar la competición y centrarse en su papel dentro del Comité Olímpico Internacional (COI), del que es miembro. «Se murmura que una ceremonia con gran pompa se organizará el próximo mes en Suiza como despedida al ruso», se destacaba esta semana en un diario parisino. Popov, nacido el 16 de noviembre de 1971 en Sverdlovsk (Rusia), pone así fin a una longevidad, prácticamente sin igual, de 20 años al máximo nivel en las piscinas, donde logró medallas en cualquier competición internacional, ya fuera Europeo, Mundial o Juegos Olímpicos. Tetracampeón olímpico y séxtuple campeón del mundo, Popov se ha mantenido en lo más alto desde que hiciera su irrupción en 1991, cuando alcanzó su primer título europeo en los 100 metros, hasta su «triplete» en los Mundiales de Barcelona 2003 (50 m, 100 m y relevo 4x100 m). Invicto en el hectómetro entre los años 1992 y 1999, fue desposeído del récord del mundo que mantenia en la distancia por el holandés Pieter van den Hoogenband, aunque su nombre sigue presente en los libros en los 50 metros desde el año 2003 (21.64), con una marca aún no superada. Popov vivió la página más negra de su historia en 1996, tras colgarse los oros en 50 y 100 metros en los Juegos de Atlanta, cuando vio peligrar su vida al recibir una puñalada en las calles de Moscú. El fue capaz de regresar para instalarse nuevamente en la cima. Así, el ruso habría disputado sus últimas carreras en los Juegos de Atenas, donde cayó eliminado en las semifinales de los 100 y en las series de los 50 metros.