Atleta berciano
«Es muy difícil, pero tengo que creer en los milagros»
Tras quedar cuarto en el nacional, el berciano mantiene una pequeña esperanza de poder ser uno de los tres atletas que representen a España en los 1.500 en el mundial de Helsinki

Gallardo, en un momento en el que lideró la carrera del domingo
Un día después de quedarse a una centésima de tener asegurado su viaje a los mundiales de atletismo, que tendrán lugar en Helsinki el próximo mes, el atleta berciano Sergio Gallardo trata de resignarse, analizar sus errores y seguir trabajando. El domingo por la tarde, en la prueba de los 1.500 metros de los campeonatos de España que se celebraron en Málaga, se mantuvo en cabeza durante toda la prueba, pero fue superado sólo por una décima por Juan Carlos Higuero (tercero), Reyes Esteve (segundo) y Arturo Casado, que se proclamó campeón. Sólo tres podrán estar en el mundial de Helsinki, y el berciano es consciente de que es él quien tiene más papeletas para quedarse en casa. Pero aún mantiene un poco de esperanza. -¿Hay alguna posibilidad de que pueda estar en Helsinki? -Realmente hay muy pocas, pero hasta que no salga la lista definitiva, este miércoles, hay que mantener la esperanza. -¿De qué depende que la lista le incluya en el equipo nacional? -Depende exclusivamente de lo que quiera el presidente de la Federación. Me han ganado por nada, he demostrado que estoy trabajando, que me he esforzado muchísimo, pero en realidad todo depende de que Odriozola diga 'quiero que vengan estos tres'. Y aunque lo tengo muy difícil, porque los tres que tengo por delante se lo merecen tanto como yo, aún existen los milagros. -¿Cómo se siente el día después? -Hoy ya mejor. Durante la carrera iba mirando el vídeo y mi error fue no ver a Higuero. Pensé que iba tercero, lo tenía ya hecho... Y en el último momento fue cuando vi que había cometido un error. Me tiré al suelo al llegar a la meta, tenía un sentimiento de desesperación, porque después del infierno que he pasado este invierno, he estado a punto de tocar el cielo. Te quedas con una sensación de impotencia. Pero hoy, después de descansar, he pensado en dónde estoy ahora, y dónde estaba hace dos meses y vuelven las ganas de seguir trabajando. Por otra parte, el disgusto de ayer fue doble porque me hubiera gustado reeditar la victoria en el nacional cadete, que logré hace diez años también en Málaga. Mi entrenador de entonces, Nacho Morán, estaba también el domingo allí y me hubiera gustado volver a celebrarlo con él. -¿Entraba en sus planes este resultado? -Si, claro. Sabía que estábamos los cuatro allí. Me han faltado unos meses para entrenar. Aquí es donde te das cuenta de la importancia de las centésimas en el atletismo. Ahora me voy a poner a ver los vídeos, los comentarios que se hicieron ayer para ver dónde fallé y cómo mejorar. -¿Cómo viste a Casado? -Enorme. Es un atleta que sabe ganar, es un pura sangre. Decían los expertos que Estéve no va a volver a ganar un campeonato de España y parece que esta realidad va camino de cumplirse. Es muy joven pero tiene mucho talento, mucho futuro. - De no poder estar en Helsinki, ¿Cuándo podremos volver a verle correr? -Nada más terminar la carrera, pensé en tomarme ya unas vacaciones. Pero hoy lo he pensado mejor y creo que debo esperar a Bruselas (el próximo 26 de agosto, en el meeting de la Golden League), para tratar de superar mi marca de este año en los 3.000 metros.