El reto de España sin Gasol
La selección española vuela hoy rumbo al Europeo de Serbia sin su máximo referente, el jugador de los Grizzlies, pero dispuesta a subirse al podio por cuarta vez consecutiva

El técnico en uno de los últimos entrenamientos con la selección antes de partir a Belgrado
A España se le presenta un reto formidable sin Gasol. La selección de Mario Pesquera vuela este miércoles a Serbia y Montenegro para afrontar a partir del viernes el Eurobasket sin su estrella y líder, pero con compromiso de equipo para repetir podio por cuarta vez consecutiva y no descartar la lucha por el oro. Esa medalla nunca en la historia la ha disfrutado la selección absoluta y vuelve a ser un objetivo enormemente complicado. Ahora aún más, con los serbios como anfitriones, aunque los balcánicos han dejado de ser invencibles para España desde hace tres años. Soñar es gratis, pero Serbia está desgraciadamente en el mismo grupo que España, será el primer rival, y es previsible que la selección quede relegada así a la segunda plaza. Ello obligaría a medirse en un cruce previo de cuartos al tercero de un grupo formado por Grecia, Francia, Eslovenia y Bosnia. Superado ese escollo, siempre confiando en evitar a la temible Grecia, después esperaría posiblemente Lituania, o quizás Croacia. De momento son todo especulaciones, pero el camino es espinoso. Dado que sólo se clasifican directamente para cuartos los líderes de grupo, la exigencia es máxima para una selección obligada a suplir con trabajo y espíritu de bloque la ausencia del mejor jugador español de la historia, y también la de Dueñas. Tampoco estará Raúl López, pero la dirección está en buenas manos, con tres bases (Calderón, Cabezas y Sergio Rodríguez), aparte de que también se puede recurrir a Navarro si es preciso. Además de a Serbia, que ya se ha cargado de presión al insistir que sólo le vale el oro, España se medirá en la primera fase a Letonia y a un tercer rival que sale de una repesca: Israel, República Checa o Hungría. Quedar entre los tres primeros está asegurado, pero en los cruces, como siempre, reside el peligro. Y en este Eurobasket es necesario que España sea al menos quinta entre 16 para llegar al Mundial de Japón 2006. La selección es consciente de las dificultades, pero también sabe que al igual que todo puede irse al traste en un mal día en la eliminatoria, tiene capacidad suficiente y razones de peso para soñar con una proeza. De momento, España puede presumir de ser el único país que ha ocupado el podio en los tres últimos Campeonatos de Europa. Plata en Francia'99, bronce en Turquía 2001 y plata en Suecia 2003. Ahí no estuvo Yugoslavia en la última cita e Italia se quedó sin medalla en el Eurobasket turco. Ahora España acude como vigente subcampeona de Europa, sin 'Gasoldependencia', y con una trayectoria de preparación que ha dejado buenas sensaciones, aunque las últimas derrotas y las lesiones han rebajado las expectativas. Calidad, descaro y casta Si en los Juegos de Atenas fue un sistema injusto el que apartó a España de la lucha por las medallas, aquí, a priori, sólo queda lamentarse de haber quedado encuadrados con Serbia y, salvo sorpresa, verse abocados a disputar un partido más en la ciudad de Novi Sad. Y quizás contra un enemigo demasiado incómodo, antes del deseado pasaporte a Belgrado, donde España sueña con disputar la final el día 25. Pero hay otros muchos aspirantes a alcanzar esa meta, ya que además de los serbios de Obradovic (grupo D), son favoritos para ser líderes de grupo en la liguilla: Italia (grupo A), Lituania, aun sin Jasikevicius ni Macijauskas (grupo B), y Grecia (grupo C). Por detrás, caminarían, respectivamente, España, la Alemania de Nowitzki, Croacia y Francia. Calidad, descaro y casta no le falta a la selección con el triángulo Calderón-Jiménez-Garbajosa, destinados junto a Navarro a marcar el rumbo de un equipo que quizás necesite mayor poderío interior sin Gasol ni Dueñas. Quedan como únicos pívots Garbajosa, Felipe Reyes, Fran Vázquez y De Miguel, y a España le falta altura, lo que obligará a mayor esfuerzo colectivo y a tener la cabeza fría en los momentos decisivos. Para ayudar en defensa y resolver también desde fuera están Jiménez, Navarro, Rudy Fernández, Vidal e Iturbe. Sin embargo, es sobre todo en Garbajosa, en su fuerza, movilidad, variedad de recursos ofensivos, y carácter, en quien están centradas gran parte de las esperanzas de España, aunque este equipo ya ha demostrado que sabe ganar sin el pívot del Unicaja.