La historia negra se repitió
LA HISTORIA negra se repitió Era una historia repleta de paralelismos que terminó repitiéndose hasta en los más pequeños detalles. Justo un año después el Real Madrid cayó 1-0 en Montjuic, con un portero lesionado en la previa y dos expulsados. Encerrado en su pasado, sólo falta el desenlace. En ese momento, José Antonio Camacho abandonó el barco. Un 18 de septiembre de 2004. El Real Madrid llegaba al estadio del Espanyol tambaleándose tras un mal estreno en Liga de Campeones ante el Bayer Leverkusen (3-0), mismo resultado con el que comienza esta temporada ante el Olympique. Iker Casillas se fracturaba un dedo hace un año en la previa. Ahora era otro portero, Diego López, el que sufría la misma lesión. Eran Míchel Salgado y Walter Samuel los que enfilaban el camino de vestuarios antes de tiempo por dos expulsiones, desesperados por las decisiones arbitrales. Sergio Ramos y Baptista tomaban el relevo desquiciados tras un polémico tanto. Hasta el marcador ha terminado siendo el mismo, 1-0, para los «periquitos». Como un guión de película, la diferencia llega en la interpretación del actor principal. Camacho había presentado su dimisión antes del partido, momento que Luxemburgo ha aprovechado para pedir respeto y recordar el contrato que tiene firmado con el Madrid. El técnico brasileño no abandonará a mitad de camino. Seguirá con sus métodos, su renuncia a bandas y su apuesta por un «cuadrado mágico» que no interpretan bien sus futbolistas atascados en sus ataques por el centro. Un año después el Real Madrid cerró una semana maldita consumando la tercera derrota consecutiva. La visita del Celta al Bernabéu y las salidas a Lyon y Montjuic dejan un balance de siete goles encajados por dos a favor.