El Madrid golea con eficacia a un Athletic que «pasó» de la Copa (4-0)
El técnico blanco López Caro consigue por fin su primera victoria en el Santiago Bernabéu
El Real Madrid solventó con tranquilidad la vuelta de la Copa ante un inocente Athletic, que tiene la cabeza puesta en los problemas ligueros y no en 'su¿ torneo. Era la vuelta del Madrid al Bernabéu tras el parón navideño, la primera vez que los jugadores cuestionados volvían a su campo tras mostrar cierta mejoría ante el Villarreal. Pero era ante todo una oportunidad para aquellos futbolistas que habían perdido cierta sintonía con el público. Y la lista 'maldita¿ del respetable blanco está encabezada por Robinho y Baptista, que lograron un aplazamiento en las críticas. El rapidísimo delantero estuvo todo el encuentro en movimiento. No se paraba quieto, apoyando a los centrocampistas o buscando la banda para colgar centros a Soldado. Luchó y peleó cada pelota, aparcando por un lado ese juego potrero que a veces desquicia por su falta de resultados. También demostró sacrificio y lucha, yendo al choque contra los leones sin arrugarse. Unas cualidades que hasta el momento eran más propias de tipos como Gravesen -muy discreto- que de Robinho. Y eso lo agradeció el público, que veía cómo la nueva estrella volvía a recuperar la sonrisa. Celebró el primer gol que marcó, tras lanzar la enésima diagonal y hacer una pared con Guti, con rabia, harto de los pitidos y los 'uys¿. Tampoco desentonó Baptista. Tiró de físico más que de calidad, empeñado en abrirle los huecos a Guti. Sabe que su juego está muy por debajo de lo que demostró la temporada pasada e intentó hacerlo todo sencillo, abriendo a la banda o dándole el balón al capitán blanco. El Madrid despertó cuando Guti tuvo la pelota. Sólo fabricó fútbol entonces, cuando los 'jugones¿ dieron chispazos. En cuanto al Athletic, no inquietó nada al Madrid. Estaba claro que no era su partido, que pensaba en otras cosas, no en el Bernabéu. Las líneas estaban bien colocadas, pero el mordiente escaseaba. El único que estaba en el encuentro era Orbaiz, que realizó una lección magistral de cómo llevar el balón. Pero su fútbol terminó cuando Robinho marcó. Entonces, los bilbaínos se cansaron de este capítulo y pasaron al siguiente. Dejaron que el tiempo transcurriera, pensando en el compromiso liguero ante el Barça. Y lo peor es que demostraron una carencia de garra sorprendente. El Madrid, empero, mostró ciertas novedades. Una de ellas, Cicinho. Entró por el lesionado Salgado y demostró qué es un lateral brasileño. Subir hasta el fondo contrario y defender poco. Sus formas gustaron a los examinadores del coliseo blanco, que con la tranquilidad de la clasificación, disfrutaban. Y hasta Soldado no faltó a su cita con el gol. Al final, Robinho redondeó su mejor actuación como madridista con otro tanto. Juan Ramón López Caro, entrenador del Real Madrid, declaró que su equipo realizó un gran partido. «Hemos visto un Real Madrid que ha jugado muy bien durante muchas fases del partido. Tuvimos las ocasiones, el control del balón y creo que un resultado corto», declaró. Destacó que la moral del equipo saldrá fortalecida de este duelo tras conseguir el pase a los cuartos de final de la competición. «Ya era hora de que el equipo tuviera esa recompensa tras el trabajo realizado». Por su parte Javier Clemente, técnico del conjunto rojiblanco, no puso reparos a la victoria del Real Madrid. «El 1-0 nos hizo daño y en la segunda parte el Real Madrid nos ganó fácil. Parar a un equipo así es difícil».