DESDE LA CASILLA
Javi Salgado se doctora en ACB
EL BASE de Lagun Aro Bilbao Basket formado en Baloncesto León, Javi Salgado, uno de los capitanes del equipo rojillo, se doctoró este fin de semana en la ACB con una estelar actuación ante el Tau Cerámica que acabó valiéndole para ser el Jugador Nacional de la Jornada. De todos modos, los 24 puntos de valoración que le llevaron a tal distinción no llegaron a reflejar lo trascendente de su participación en un choque en el que fue el máximo responsable, junto a Richard Scott, de que su equipo ganase por 14 puntos de diferencia al líder de la competición. El encuentro que completó el base bilbaíno no fue sino la confirmación de que el jugador le ha cogido el aire a la ACB y que también en la máxima categoría del baloncesto nacional es capaz de adquirir el protagonismo que tuvo en LEB-2 y LEB. El domingo, en el día más D y en la hora más H de la corta historia del Bilbao Basket, por ser un derbi ante el Tau y por jugar ante 12.400 espectadores, Salgado aderezó su brillante actuación con momentos espectaculares de los que regalaba antaño con asiduidad y que en la ACB, más centrado en dirigir que en anotar, ofrecía más espaciados. Dentro de esos instantes casi mágicos del de Santutxu, ayer destacó una canasta triple sobre la bocina del final del primer cuarto que abrió la espoleta a un parcial de 19-2 con el que el Lagun Aro plasmó su primera escapada en el marcador. No obstante, el reflejo más claro de lo que supuso la actuación de Salgado ante el Tau fue la cara de Pablo Prigioni cuando cometió su quinta falta personal. El gesto crispado del base argentino resumió como ni las estadísticas pueden hacerlo el partido del base. Ante el poderoso vecino vitoriano, el jugador que representa como ningún otro el proyecto Bilbao Basket continuó en la línea que ha hecho de él esta campaña el verdadero sostén de su equipo junto al trabajo en la zona de Frederic Weis. Entre ambos han aguantado la baja forma de los llamados a ser las piezas fundamentales del conjunto bilbaíno en este curso, sus americanos, la bisoñez de los que en principio iban a conformar una poderosa segunda línea, los jóvenes balcánicos por los que apostó el club este año, o la irregularidad del resto. Así, en cuanto han empezado a recibir la ayuda que debían, base y pívot han visto como las cosas se le están poniendo cada vez mejor a un equipo que mira casi de la misma manera a la permanencia como a los play off.