Francia, a reeditar la gloria del 98
Hace ocho años, Francia derrotó en la final a Brasil en el partido más glorioso de los azules
Reeditar la final de 1998 para seguir optando a la final de 2006 es el objetivo que se han marcado los jugadores franceses, que volverán a encontrarse con Brasil el próximo sábado, casi ocho años después del partido más glorioso de la historia «bleu». El encuentro puede significar el renacimiento definitivo de una Francia que, tambaleándose, ha sobrevivido a la primera fase y a los octavos de final contra España y que con un triunfo ante la «canarinha» dejaría atrás todas las especulaciones que rodean al equipo. Brasil también puede lograr un triunfo prestigioso que les coloque en la senda del buen juego que parecen no encontrar. Para los franceses el referente es claro: la final de 1998, la que dio a Francia su único título Mundial, un partido que también está marcado en el calendario brasileño, puesto que, todavía hoy, es su última derrota de la «canarinha» en un Mundial desde la que le infligió Argentina en octavos de final de 1990 gracias a un tanto de Claudio Caniggia. Muchos de los que jugaron aquel partido saltarán el sábado próximo al césped de Fráncfort; en el bando brasileño Roberto Carlos y Cafú, pero sobre todo Ronaldo, que sufrió una noche aciaga precedida de misteriosos mareos. Algo épico para los franceses La final de 1998 tiene para los franceses un significado más profundo. Fue el primer hecho épico de su recién construido Estadio de Francia y consagró a un hombre, Zinedine Zidane, que marcó toda una generación del fútbol galo y que busca en Alemania un epílogo igual de glorioso para su carrera. Fabien Barthez y Lilian Thuram, también conservan el recuerdo de aquel partido inolvidable para ellos. En pleno apogeo de la «generación Zizou», Francia dominó el encuentro ante los 78.000 espectadores que acudieron a Saint-Denis para ver a su ídolo marcar dos cabezazos que valían un Mundial y que fueron completados por un tanto de Emmanuel Petit en el ocaso del encuentro. El del próximo sábado será el cuarto enfrentamiento entre Francia y Brasil en una fase final de un Mundial, con ligera ventaja para los galos. Su primer duelo tuvo lugar en 1958, en las semifinales del Mundial de Suecia, en el que una gran Francia, que había admirado al público escandinavo, se topó con un emergente jugador de 17 años que, conocido como Pelé, logró tres goles que rubricaron una victoria final por 5-2. El «O rei» en ciernes estaba rodeado de futbolistas como Garrincha, Zagallo, Bellini, Nilton Santos, Vava o Zito, que anularon a los héroes de toda una generación francesa con Raymond Kopa y Just Fontaine a la cabeza. Tuvieron que pasar 28 años para que las dos naciones volvieran a verse las caras. Fueron los cuartos de final del Mundial de México. Como pocas veces antes en la historia, dos selecciones en pleno apogeo y plenas de confianza regalaron al público de Guadalajara un encuentro suntuoso que se saldó con empate a uno. En total, franceses y brasileños se han medido en el campo en doce ocasiones, con cinco triunfos de la «canarinha», tres de los galos y cuatro empates.