Hughes ilusiona a la afición en el séptimo triunfo
León consolida el liderato ante un Breogán que no pudo con la defensa de los locales

Hughes supera a Adrián García para anotar, observado por Ciorciari y Urko Otegui
Baloncesto León tuvo ayer que exhibir todas sus señas de identidad para sacar adelante el séptimo triunfo consecutivo ante un Breogán que nunca perdió la cara al partido, pero que se estrelló ante un equipo de once jugadores -por vez primera- a las órdenes de Gustavo Aranzana dispuestos a blindar su aro. Fue la gran noche de Hughes que en su debut se ganó a la grada, pero también de un bloque que una vez más convirtió el Palacio en un fortín y que enganchó con una afición que ayer pudo disfrutar de la mejor cara de Quinteros. León arrancó el partido muy centrado atrás y eso le permitió tomar ventaja con Peterson y Leather dueños de la pintura. Harper Williams, en su retorno al Palacio, exhibía su muñeca y mantenía a su equipo con siete puntos (14-7). Bernabé tenía desquiciado al base estadounidense Dixon -revulsivo del Breogán tras su llegada hace tres jornadas- y Quinteros aprovechaba los espacios para anotar con comodidad. La defensa local tenía asfixiado al Breogán hasta el punto de que cerró el primer cuarto con los puntos de Harper, un tiro libre de Reyes y un triple de Sabaté en un balón suelto que se encontró. En el segundo periodo el Breogán despertó en defensa, tras marcar León una máxima de 14 (26-12). Fueron los peores momentos para los locales que vieron como el rival iba estrechando el marcador. Con un inquietante 31-26 Aranzana movió el banquillo y el equipo sumó un parcial de 6-0 pero en el último suspiro del cuarto llegó el inevitable triple a manos de Sabaté sobre la bocina que tantas veces está sufriendo León este año (37-31). El tercer periodo arrancó con la tercera falta de Leather y la cuarta para Peterson en sus defensas sobre Harper Williams, lo que llevó a Aranzana a poner en pista a Hughes. Su duelo con su compatriota fue realmente vibrante y el nuevo jugador del León sumó diez puntos en este periodo. Los de Aranzana habían recuperado el tono defensivo y sólo permitieron al Breogán anotar tres puntos en tiros libres de Williams en cuatro minutos, por lo que la renta se fue de nuevo hacia la decena de tantos. El cuarto se cerró de nuevo con un triple, éste de Dixon (54-44). En el periodo final Harper y Hughes retomaron el protagonismo hasta que llegó Bulfoni, que aún no se había estrenado, y con triples casi consecutivos dejó el partido visto para sentencia (67-51). Desde ahí hasta el final todo fue un estéril empuje del Breogán por inquietar un marcador que Dumas y Quinteros, con otros dos triples, mantuvieron siempre por encima de la decena de puntos. Aranzana puso sobre la pista a Bernabé y Dumas para mejorar el control, e incluso otortó casi dos minutos a Baquer, que sacó hasta tres faltas al ir a por él abiertamente los jugadores del Breogán para salvar el examenen el Palacio con un 4 de 6 en tiros libres.