La juez da la razón a Calderón
Anula el voto por correo al considerar probado que el sistema del Real Madrid no garantiza la identificación de los votantes ni la seguridad de las sacas. Villar Mir anuncia un recurso
Ramón Calderón seguirá como presidente del Real Madrid al menos hasta el final de temporada. La juez Milagros Aparicio falló este jueves a su favor y declaró nulos todos los votos por correo emitidos en las elecciones del 2 de julio pasado, al estimar que el sistema empleado no garantiza la limpieza del proceso. Aunque Juan Miguel Villar Mir ya ha anunciado que recurrirá ante la Audiencia Provincial, el proceso se alargará durante meses, e incluso años, por lo que Calderón podrá mantenerse en el cargo hasta que decida convocar nuevas elecciones. Sólo tres días después de la celebración del juicio, la titular del Juzgado de Instrucción número 47 anuló la polémica norma que regula el modelo de voto a distancia en el club blanco y que, en contra de lo previsto, fue ratificada en la última asamblea de socios compromisarios, órgano soberano del club. En su fallo, considera probado que durante el proceso electoral «faltó el mínimo control sobre la identificación del socio-votante», se produjo «la asunción generalizada del voto no personal o delegado, prohibido por los estatutos» y, además, hubo «ausencia de medidas de seguridad y custodia de la totalidad del voto por correo». La juez revela que tanto el presidente de la Junta Electoral como su secretario admitieron que no se realizó ningún control de la autenticidad de la firma del votante y que la revisión o control de los sobre remitidos «se hacía por aproximación o cotejo visual entre la supuesta firma del votante y la que constaba en la fotocopia del DNI acompañada». Ambos reconocieron, además, «que no sólo no existió garantía alguna que impidiera la delegación del voto (expresamente prohibida por los estatutos), sino que su práctica era empleada de forma notoria por las peñas, entre otros colectivos». La juez Milagros Aparicio también estima probado que las sacas con los votos llegaban a las oficinas del Real Madrid sin que existiera custodia previa. «Eran guardadas en uno a varios armarios, sin vigilancia personal continuada salvo la grabación esporádica de cámaras de vídeo, cuya duración y efectiva existencia ni siquiera ha sido acreditada», argumenta.