Tenis | Copa Davis
España pierde en dobles y cae eliminada de la Davis
Es paña cayó en el partido de dobles ante los gemelos Bob y Mike Bryanpor (5-7, 3-6, 6-3 y 7-6) en un duelo en que la pareja formada por Feliciano López y Fernando Verdasco fueron de menos a más en el partido. Los americanos, la mejor pareja del mundo, sólo necesitó de un break en los dos primeros sets para deshacerse de los pupilos de Emilio Sánchez Vicario. Hasta entonces, cada jugador había mantenido su saque. En el segundo set, López fue el que sufrió los golpes de los hermanos de Bryan en el sexto juego. Los españoles reaccionaron en el tercero con rabia y pusieron contra las cuerdas a los estadounidenses. Pero en el tie-break de la cuarta manga, los Bryan demostraron su categoría. Era el 3-0, después de las victorias de James Blake y Andy Roddick, que ganaron el viernes sin problemas a Fernando Verdasco y Tommy Robredo. En el partido inaugural, Blake se impuso con claridad al gerundense en tres sets (6-4, 6-3, 6-4). Roddick completó la faena al superar al madrileño en las mismas mangas: 7-6 (7/5), 6-1, 6-4. El cañonero de Nebraska evidenció estar completamente recuperado de la lesión de tobillo que sufriera la semana anterior en el Masters de Miami y se movió por toda la cancha para sacar delante un difícil primer set y la última manga del cuadro final. Verdasco peleó cada punto, llegando a salvar cinco match points antes de rendirse, al cabo de dos horas de juego. «Siento como si hubieran sido 12 horas», dijo Roddick, quien alcanzó su triunfo número 23 en la Copa Davis. Blake, noveno del mundo, cortó la mala racha que traía desde el mes pasado en pistas rápidas, habiendo ganado un sólo partido entre los torneos Masters de Indian Wells y Miami. El estadounidense de 27 años y quien debutó en Copas Davis hace seis años, reencontró su mejor forma para arrollar a Robredo y derrotarle por cuarta ocasión en seis partidos entre ambos. «Esto significa mucho para mí», manifestó Blake, quien había perdido sus dos anteriores partidos de Copa Davis. «Uno puede venir algo amargado después de las derrotas en Copa Davis. Es tan dulce ganar y tan amargo perder», acotó.