Torneo de Wimbledon
Los primeros del tenis a la última
Wimbledon, meca del tenis, se convierte en la pasarela de moda de los tenistas y sus marcas
Es el mejor sitio para exhibir el mejor tenis. Pero no sólo eso. Wimbledon se ha convertido también en la gran pasarela donde los tenistas pasean la moda deportiva, las últimas tendencias que luego saltarán de las pistas a la calle. El gran torneo británico es una oportunidad para que las estrellas luzcan y también para que lo hagan las marcas que las patrocinan. Por eso, los jugadores cuidan al máximo su vestimenta. No importan las restricciones del torneo (sólo está permitido vestir de blanco), los diseñadores exprimen el diseño y sacan partido a las exigencias, renovando el clásico. Este año han hecho furor los vestidos de volantes de Sharapova y el traje de chaqueta y pantalón largo de Federer. Todo de blanco, como Wimbledon manda. Los atuendos de la Sharapova se han convertido en uno de los atractivos del torneo. Su cita con la moda es todo un clásico. Este año, Nike ha confeccionado para la tenista rusa un modelo muy especial. Lo ha llamado Pretty Traditional y en su diseño ha participado activamente la rusa. Es un vestido clásico, que respeta las estrictas normas de vestuario del torneo, pero que ha añadido algunos elementos más imaginativos, como los volantes en la falda y la espalda cruzada. Sharapova tampoco ha descuidado los complementos y se ha presentado en la pista con un maxibolso de cuero blanco, al estilo de los que llevan las actrices de Hollywood. Completaba el conjunto una chaqueta de chándal cortada a media manga, muy de actualidad. Para facilitar el rendimiento de la tenista, los creadores han optado por un tejido Dri-FIT elástico, un sujetador incorporado «para mayor comodidad, soporte y discreción», y una cremallera de 9 milímetros situada en el lado izquierdo para poder vestirse con más facilidad. Pero María Sharapova no ha sido la única. El número uno masculino, Roger Federer, ha dejado de lado los estándares deportivos para vestir un traje de chaqueta blanco y pantalón largo. Al estilo de los tenistas de principio del siglo XX. Para completar el atuendo de gentleman, Federer también ha lucido unas zapatillas con sus iniciales bordadas en dorado. Las hermanas Williams han optado por ropa más agresiva pero no exenta de glamour. Ajustados pantalones, camisetas con doble tirante o vestidos tipo trikini con grandes escotes en la espalda. Así vestidos, los número uno han dejado claro que todo es compatible.