Ecos postreros de un homenaje
INTERCALADAMENTE hemos ven ido rescatando y desmenuzando en torno a los alicientes depararía la velada-homenaje a la lucha leonesa, cuyos ecos aún perduran. Ecos musicales en este instante. En los romances de La Braña que se interpretaron en directo en el Auditorio, que se hallan incluidos en los CD cuya tirada financió Caja España y que fueron entregados a la entrada gratuitamente, sí son todos los que están pero no están todos los que son en lo que a protagonismo legendario se refiere. Por ejemplo, una parte de los Álvarez: Miguelín, Frumencio, Bernardo¿ y puesto que los Álvarez molineros de Carbajosa ya figuran vibrantemente romanceados. A lo que se desprende el apellido Álvarez imprime carácter no ya luchístico, sino deportivo en general. Y así, quizás muchos ignoren que el aguerrido entrenador Miguel Ángel Álvarez Tomé -que también arropó el homenaje con su subida al escenario para las entregas- es sobrino del gran Frumencio e hijo de quien en vida fuera federativo luchístico ejerciente y buen amigo de este columnista, Abdón Álvarez. Otros claramente merecedores del Romance habrían de ser Faviano y Mariano Yugueros, bravos y caballerosos luchadores de Pesados de los años cuarenta y que derivaron a la lucha libre con notable éxito. Julio Bayón El Zazo , también de esa época y muy del estilo -escaso peso y fantasía pura- de Benitín de Las Salas. Quintín Martínez El Gladiador de Acevedo¿ Y no queremos cerrar el capítulo de Romances sin resaltar una vez más y como se merece lo fundamentalismo de la aportación de La Braña con sus interpretaciones en directo de los Romances del CD. Además del de Jesús Antonio García Chuchi - Luchador y Minero en su titular- y cuya grabación para CD esperemos que no se demore¿ si alguna institución o entidad lo afronta. Por cierto que el presidente de la Agrupación Provincial de Lucha Leonesa entregaría en el transcurso de la velada, y como mínimo reconocimiento a sus romanceros -y románticos- trabajos de Campo y Estudio (más el propio Himno a la lucha leonesa) una placa donde figuraba: «La Lucha Leonesa a La Braña en testimonio de gratitud. Galas de la lucha, Auditorio Ciudad de León 18 mayo 2007». Remate también en clave de otros testimonios. En la Tribuna de Diario de León del día 2 de junio, Máximo Soto escribía: «(¿) Allá donde la música y la palabra tienen su feudo. El Auditorio, tuyo lugar un encuentro de leoneses, comprometidos unos, los deportistas; y diletantes otros, los espectadores, de una expresión deportiva de la Cultural Leonesa, que ocupó ese recinto habilitado para la ocasión. Allí, en un original, por inédito, y prestigioso corro, a buen seguro todos interiormente nos preguntábamos, fieles a la tradición ¿hay quién luche?... por León». «La lucha leonesa en un programa bien elaborado y mejor realizado, permitió a los desinteresados luchadores, agarrarse al cinto de la realidad del inestable equilibrio de lo identitario leonés exhibirse, hasta que cundió la emoción en los espectadores; los lances y mañas que se nos mostraron con generosa intención, hicieron el resto¿ Fue un programa de exhibición luchística, y de compromiso identitario. Y, apoyados en el pasado, hubo además una generosa acogida para los que fueron grandes luchadores, que compartieron los fervorosos aplausos del público con reconocidos leoneses del deporte que, trofeos en mano, les agasajaban sobre el escenario/corro». «Fue el Auditorio un lugar idóneo donde no sólo reverberan las emociones, sino que, la música y la voz del Grupo La Braña, con geniales interpretaciones del Himno a la lucha leonesa, y canciones muy bien intercaladas de su romancero a ésta dedicado, elevaron y condujeron a los afortunados leoneses asistentes, a la exaltación anímica, que culminó, como no podía ser de otra manera, con el emocionado Himno a León¿» Por nuestra parte un muy especial último capítulo para los luchadores participantes, en activo unos y -digamos- en pasivo otros. Reconocimiento y mención al menos nominal -pero particularmente- para ellos, figuras y menos figuras, emisores y receptores de este a modo de emotivo autohomenaje. Rodrigo Fuentes/ Víctor Diez/ David Acevedo/ Daniel Pinto en lucha de Base; Mario del Blanco/ Alberto Novoa/ Alberto Marquiegui/ Saúl García en lucha Juvenil; Tamara Gómez/ Marta Rodríguez/ Patricia Martín/ Tamara Salas en lucha Femenina; en lucha Señor Víctor Oblanca/ Emilio José Cano/ Ángel Carrizo/ Víctor Llamazares en Semiligeros; Adrián Tejerina/ Carlos Bravo/ Santiago Fernández/ Rafael Rodríguez en Ligeros; Héctor García/ Pedro Llamas/ Víctor Diez/ Diego Arce en Medios; Clemente Fuertes/ Roberto R. Bulnes/ David González/ Jesús Cabero en Semipesados; Abel Cabero/ Avelino García/ Alberto Rodríguez/ Ricardo Fernández en Pesados; L. Ignacio Álvarez/ Ernesto Diez/ Avelino Flecha/ Bernardo Álvarez/ Juan Hidalgo/ Luis Padierna en lucha de Veteranos.